La Promesa ha vivido estos días momentos impactantes. Pero ninguno como el que protagonizó Lorenzo, al que da vida Guillermo Serrano. Tanto es así que muchos espectadores se quedaron descolocados con ese instante que dio un giro a la historia.
Y es que el capitán volvió a palacio, justo cuando nadie lo esperaba. Y esto dejó a todos, fans y protagonistas, con la boca abierta.

El regreso de Lorenzo, interpretado por Guillermo Serrano, a La Promesa estremece a todos
El capitán Lorenzo había desaparecido de La Promesa tras ser arrestado por sus turbios negocios. El coronel Fuentes, con la acusación de Curro, ordenó su detención y lo sacó de la mansión, en lo que parecía ser una salida definitiva. Durante varios capítulos, su ausencia generó tranquilidad en algunos, miedo en otros y, sobre todo, curiosidad entre los seguidores que se preguntaban si volvería.
Los guionistas de La Promesa decidieron responder a esa pregunta de la manera más inesperada en las últimas entregas de esta semana. El capitán regresó al palacio entero, con la determinación de ajustar cuentas con quienes le habían traicionado. La tensión del reencuentro se sintió de inmediato, pues cada mirada, cada silencio y cada gesto en la escena transmitieron el peligro latente de lo que podía ocurrir.
Guillermo Serrano brilló en esa interpretación, mostrando a un Lorenzo implacable, capaz de sembrar el miedo con solo aparecer en escena. Su presencia fue un auténtico jarro de agua fría para quienes creían que el capítulo de su amenaza ya estaba cerrado. Y la familia Luján no pudo disimular la conmoción que provocó verlo de nuevo en la mansión.
La secuencia dejó claro que él no había olvidado las afrentas sufridas. Su intención de ejecutar una venganza contra quienes lo señalaron es evidente, y la serie ha conseguido que esa incertidumbre se traslade también al público. La tensión era tal que incluso podríamos decir que traspasó la pantalla.

La escena de Lorenzo cambia la trama de La Promesa
El regreso de Lorenzo no solo fue un golpe de efecto narrativo, sino también un despliegue interpretativo de Guillermo Serrano. El actor dotó al personaje de una fuerza intimidante que encajó a la perfección con la atmósfera de tensión creada por la producción. Se trató de un momento angustiante que no dejó indiferente a nadie.
El caos generado en el palacio tras su vuelta es evidente. Leocadia, que conoce bien de lo que él es capaz, fue una de las primeras en mostrar temor. Sus gestos reflejaron lo difícil que resulta enfrentarse a un hombre que ha demostrado que no tiene reparos en destruir a quienes lo desafían.
Pero quienes más sintieron el impacto fueron Ángela y Curro. Ambos, conscientes de que fueron los responsables directos de su caída, se sienten ahora en peligro real.
El miedo que les produce la presencia de él ha llegado hasta el punto de empujarlos a organizar un plan desesperado. Sí, huir a Suiza para poder ser felices lejos de la amenaza que se cierne sobre ellos.

El espectador, por su parte, percibió la angustia de esta pareja y la sensación de que su estrategia podría convertirse en una carrera contrarreloj. Si podrán escapar antes de que Lorenzo ejecute su venganza es una de las grandes incógnitas que La Promesa ha dejado y que mantiene la expectación al máximo.
Mientras tanto, La Promesa sigue ofreciendo subtramas que se entrelazan con maestría. Esta misma semana, los seguidores pudieron ver cómo Catalina y Martina firmaban la paz después de semanas de tensión. Y también el reencuentro entre Alonso y Manuel, que aportó un respiro emocional a la trama.
Sin embargo, la sombra del regreso del capitán planea sobre todos, convirtiéndose en el gran eje dramático. Ahora queda esperar para ver cómo se resuelve.