¿Qué necesita un equipo para transformar un inicio de temporada estable en uno verdaderamente ilusionante? Esta pregunta rondaba el entorno del Deportivo Alavés, que se ubica en una cómoda novena posición.
El conjunto babazorro ha mostrado solidez en las dos primeras jornadas de LaLiga, sumando tres valiosos puntos. Sin embargo, para dar un salto cualitativo real, la plantilla requería una pieza de creatividad diferencial. La dirección deportiva ha respondido con un movimiento de mercado notablemente estratégico.
La sala de máquinas de Coudet exige un nuevo director
El modelo de juego de Eduardo ‘Chacho’ Coudet es bien conocido por su exigencia en el centro del campo. El técnico argentino prioriza la posesión, la circulación rápida y la capacidad asociativa de sus interiores. Tras el arranque liguero, se detectó la necesidad de incorporar un perfil con visión de último pase.

Se buscaba un jugador que pudiera romper líneas y conectar con los delanteros de forma más fluida. Esta carencia quedaba expuesta en fases de ataque estático contra defensas bien organizadas del campeonato.
Denis Suárez: experiencia y polivalencia tras su adiós a Villarreal
El elegido para cumplir esa misión es Denis Suárez, quien aterriza en Vitoria con 31 años. El gallego aporta una trayectoria contrastada en la élite del fútbol español y europeo. Su currículum incluye etapas en clubes como FC Barcelona, Sevilla, Villarreal, Arsenal y, especialmente, RC Celta.
Rescindió el último año de contrato que le unía al Villarreal para llegar como agente libre. Con más de 250 partidos en Primera División, su experiencia ofrece un valor incalculable al proyecto albiazul.
El reencuentro con Coudet como garantía de adaptación inmediata
La clave de la operación reside en la excelente relación profesional entre Suárez y Coudet. Ambos coincidieron en Vigo, donde el centrocampista desplegó una de sus versiones más completas y determinantes.
El entrenador conoce a la perfección su capacidad para actuar como interior o incluso desplazado a una banda. Este conocimiento mutuo asegura una adaptación táctica casi inmediata al sistema del Alavés. Suárez entiende las demandas de Coudet y el técnico sabe cómo explotar sus mejores cualidades creativas.

Un fichaje estratégico que se impone al interés del Celta
El Deportivo Alavés se movió con celeridad en las últimas semanas para cerrar el acuerdo. El Celta de Vigo también había mostrado un fuerte interés en repatriar al futbolista, convirtiendo la operación en una carrera.
La insistencia del club vitoriano y el deseo del jugador de volver a trabajar con Coudet resultaron decisivos. La firma hasta 2027 representa una apuesta a largo plazo por un jugador que debe liderar el juego ofensivo del equipo. Con esta incorporación, el Alavés no solo ficha talento, sino que eleva sus aspiraciones competitivas. Y lo que es mejor: a coste 0.