Tensión en ‘Y ahora Sonsoles’ por el duro testimonio de Elsa Anka sobre Mar Flores
Este viernes, la tensión ha marcado el programa Y ahora Sonsoles debido a que Elsa Anka ha ofrecido un testimonio inesperado y duro. Ha hablado por primera vez, en público, sobre los malos tratos que sufrió Mar Flores en los años noventa. Lo ha hecho con voz firme, pero visiblemente afectada.
Elsa Anka ha contado detalles que nunca antes habían salido a la luz y ha asegurado que fue testigo de los moratones que Flores tenía en su cuerpo. “Yo los he visto”, ha dicho sin titubeos.
Ha recordado que Mar le dio una excusa: “Me dijo que se había caído en el cine y se había dado con los antebrazos” pero Elsa Anka no le creyó. “Le dije que eso no era verdad y ahí hicimos un vínculo más importante”, ha confesado.
Elsa Anka se sienta en Y ahora Sonsoles para hablar sobre el pasado de Mar Flores
La madre de Lidia Torrent ha relatado también que ella vivió una situación parecida: “He estado en urgencias. El amigo de mi pareja de entonces me dijo que dijera que me había golpeado con los muebles de la cocina”. Ha aclarado que no fue el padre de sus hijos: “Para nada fue Miquel Torrent, eso vino después”.
Mar Flores ha vuelto esta semana a la televisión. El lunes ha estado en El Hormiguero y este jueves ha regresado como colaboradora a Y ahora Sonsoles. Su vuelta ha coincidido con la publicación de sus memorias, que han visto la luz este miércoles 10 de septiembre.
En el libro, Flores ha relatado la violencia mediática que ha sufrido. También ha recordado su relación con Carlo Costanzia padre, Fernando Fernández Tapias, Alessandro Lequio y Cayetano Martínez de Irujo. Ha hablado del episodio en el que acabó en el hospital por consumo de pastillas y ha contado cómo Fefé la dejó.
Elsa Anka ha confesado que apoya a Mar Flores en Y ahora Sonsoles
Mientras tanto, Alessandro Lequio ha seguido desmintiendo su versión. Ha insistido en que hubo un triángulo amoroso entre ellos, versión que Mar niega. Según ella, el empresario Tapias, su expareja, le ha mantenido mucho cariño hasta su muerte.
Elsa Anka ha denunciado que ellas, como mujeres jóvenes, han estado estigmatizadas: “Parecía que estábamos abiertas a cualquier cosa”, ha lamentado. Y ha subrayado que lo importante no son los datos del pasado, sino el mensaje del libro. “Mar nos ha hablado con el alma y ha contado lo que ha sufrido”.