Rosa Maria Soberana da una lección a la metrópoli y explica las necesidades del Canal d’Urgell
La modernización del Canal d’Urgell es una necesidad urgente para garantizar la supervivencia y el progreso económico de las Terres Ponent. Aliança Catalana, a través de su representante Rosa Maria Soberana, ha mandado un mensaje a la metrópoli y ha pedido respetar el territorio.
El Canal d’Urgell no es solo una infraestructura. Es un elemento esencial para la soberanía alimentaria, la resiliencia climática y el equilibrio territorial del país.
Hace falta una modernización
Aliança Catalana comparte plenamente el diagnóstico. La modernización del Canal d’Urgell es necesaria e impostergable. El espectro del cambio climático amenaza las cosechas y la viabilidad económica de las explotaciones agrícolas que dependen vitalmente de esta infraestructura histórica.
La moción presentada por Esquerra Republicana, a pesar de sus buenas intenciones, ha sido criticada por Soberana por no dar soluciones a los agricultores.
Falta de incentivos de los trabajadores del campo
Uno de los puntos más críticos es la falta de incentivo económico real para los pagesos. No se puede esperar que los agricultores asuman costes sin una explicación clara del retorno que obtendrán.
Además, la realidad del territorio es la fragmentación parcelaria. Las fincas están dispersas, y mientras esta situación no se resuelva, la instalación de regadíos será menos eficaz, con más costes y resultará prácticamente inasumible.
Desconexión demográfica y opacidad en la financiación
El análisis de Rosa Maria Soberana se adentra en la desconexión con la realidad demográfica. Muchos pagesos están jubilados con tierras arrendadas, y muchas fincas están en manos de propietarios que no pueden sacar un provecho directo.
La pregunta clave. "¿Quién pagará la transformación en estos casos?", queda sin respuesta en la moción, demostrando una falta de claridad y credibilidad.
La opacidad en el financiamiento es otro punto de inquietud. Sin conocer los topes de ayudas, ni el reparto de costos entre las administraciones, cualquier proyecto es "paper mullat".
La advertencia de Aliança Catalana es clara. No se pueden repetir los errores del Canal Segarra-Garrigues, donde miles de hectáreas quedaron fuera porque el proyecto carecía de claridad y viabilidad.
La diputada @RosaMaSoberana: "El Canal d'Urgell ha de ser un projecte de país, planificat amb rigor, executat amb intel·ligència i pensat per als qui treballen la terra, no per als qui la sobrevolen des d'un despatx a Barcelona".
💙#SalvemCatalunya pic.twitter.com/BSNT1EJqYI
— Aliança Catalana (@CatalunyaAC) December 4, 2025
La propuesta de Aliança Catalana
Planes Parciales y Adaptados. Proponen una modernización a medida de cada realidad agraria, que incluya a grandes explotaciones, pequeños propietarios y pagesos no profesionales. Solo así se evitará el abandono del proyecto.
Transparencia total. Exigen poner sobre la mesa los topes de las ayudas según el tipo de agricultor, el reparto de costos entre administraciones y los planes concretos de concentración parcelaria.
Corresponsabilidad en costes. Es crucial garantizar que no sean solo los pagesos quienes asuman el costo de la transformación.
La modernización del Canal d’Urgell no puede ser un simple eslogan electoral. Debe ser un proyecto de país, planificado con rigor, ejecutado con inteligencia y, fundamentalmente, pensado por quienes trabajan la tierra, y no por quienes "la sobrevuelan desde Barcelona".
La voz de Rosa Maria Soberana es un llamado a la acción. Sí a la modernización, pero exigiendo que sea clara, viable y justa. Si no se actúa con realismo, el proyecto fracasará como el Segarra-Garrigues, y las consecuencias las pagarán, como siempre, los propios pagesos.