El rapero Morad detenido de nuevo: ¿qué ha hecho ahora?
El éxito en la música urbana no siempre garantiza una existencia tranquila lejos del foco mediático. Cuando el talento se combina con una larga lista de causas abiertas, cada paso puede terminar nuevamente en comisaría.
Un nuevo choque entre Morad y la justicia
La última detención de Morad ocurrió la noche del miércoles y ya confirmada por fuentes policiales. La intervención la llevó a cabo la Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat en un control rutinario, avanzada la noche, en la vía pública. Los agentes identificaron al rapero y, al introducir sus datos en el sistema, comprobaron que tenía una orden de alejamiento vigente.
Esa medida le prohíbe acercarse a su padrastro a menos de quinientos metros, bajo apercibimiento de incurrir en un eventual delito de quebrantamiento de condena. Según la investigación inicial, el vehículo del artista estaba estacionado cerca del lugar donde el familiar tiene alquilada una habitación en el municipio.
Fue el propio padrastro quien habría llamado a la policía al detectar el coche dentro del perímetro fijado por el juez para la orden. Él negó conocer el sitio donde vivía.
Qué orden de alejamiento tiene Morad en vigor
La orden de alejamiento que pesa sobre Morad nace de un conflicto familiar complejo, marcado por discusiones, denuncias y desconfianzas acumuladas. El padrastro del cantante lo denunció por amenazas después de una discusión vinculada, supuestamente, a la defensa de su madre ante posibles malos tratos.
Como suele ocurrir en estos casos, el juzgado fijó una distancia mínima de quinientos metros e informó de que cualquier incumplimiento podría ser delito. El quebrantamiento de una medida de este tipo puede acarrear penas de prisión.
Declaración ante el juez y versión del rapero
Tras pasar la noche en dependencias policiales, Morad ha declarado este jueves veinte de noviembre ante el juzgado de guardia de L'Hospitalet. Ante el magistrado, el artista ha sostenido que desconocía que su padrastro viviera precisamente en esa zona concreta del municipio. Es decir, conocía la existencia de la orden, pero no la ubicación de la persona protegida.
Ha insistido en que simplemente circulaba por la ciudad y que, en ningún caso, pretendía vulnerar la orden de alejamiento impuesta. En este sentido, no ha habido contacto entre las partes.
El juez ha decidido dejarle en libertad sin imponer nuevas medidas cautelares, manteniendo la causa abierta para valorar si se incumplió la orden vigente. En su declaración, Morad también ha manifestado sentirse perseguido y asegura que la policía lo ha parado hasta diez veces en un mes.
Un historial de conflictos con la policía y los juzgados
El rapero tiene una trayectoria salpicada de procedimientos penales y enfrentamientos con la policía en Catalunya. En 2022 ya se le prohibió acceder a los bloques de La Florida, después de altercados y disturbios relacionados con su presencia en el barrio.
Posteriormente, aceptó una condena de prisión por haber instigado incidentes contra la policía durante la grabación de un videoclip en L'Hospitalet. También fue investigado por supuestamente ofrecer dinero a jóvenes para quemar contenedores y enfrentarse a agentes, una causa de la que resultó absuelto.
Qué puede pasar ahora con este nuevo caso
A partir de ahora, la clave del procedimiento será demostrar si Morad conocía realmente la residencia de su padrastro cuando estacionó en aquella zona. En derecho penal, el quebrantamiento de una orden de alejamiento exige intención o, como mínimo, conocimiento claro de la prohibición vigente.