Los Mossos de Esquadra publican la nacionalidad de los detenidos de 2024: no hay sorpresas
En plena discusión sobre seguridad y migración, la batalla por los datos se ha convertido en un frente político más. En pocos días, la policía vasca y la policía catalana han difundido cifras sobre la nacionalidad de las personas detenidas. Pero todavía falta más transparencia.
La Ertzaintza se estrena con un mapa completo de la delincuencia
A comienzos de semana, la Ertzaintza estrenó una nueva política de transparencia que, por primera vez, desglosa con detalle la nacionalidad en cada tipología delictiva. o.
Ese cambio metodológico ha hecho posible conocer, por ejemplo, que en el País vasco el 64% de los detenidos el último año eran extranjeros. El dato abrió un intenso debate público, pero al menos lo hizo con una radiografía completa encima de la mesa: todas las categorías delictivas y un desglose fino por procedencias.
Mossos de Esquadra: solo cuatro delitos con datos de nacionalidad
En Catalunya el escenario es muy diferente. El informe de criminalidad de 2024 de los Mossos de Esquadra solo incluye información segmentada por nacionalidad en cuatro tipos de delito. Tráfico de drogas, delitos contra la libertad sexual, robatoris amb violència o intimidació y ocupación de viviendas. El resto de la actividad delictiva queda, de momento, fuera de foco. Lo ha publicado L'Alternatiu y Oriol Gès lo ha compartido en sus redes sociales.
🚨📊 Els Mossos d'Esquadra publiquen les dades de nacionalitat dels detinguts de només quatre tipus de delicte, i en tots quatre els estrangers són majoria 👇
— L'Alternatiu (@l_alternatiu) November 15, 2025
Además, el desglosado es mucho más pobre. Únicamente distingue entre personas “con nacionalidad española” y “sin nacionalidad española”.
No hay detalle por país ni por región de origen, y dentro del grupo de “con nacionalidad española” se mezclan tanto personas nacidas aquí como inmigrantes que han adquirido la nacionalidad. Nada que ver con el mapa detallado que ha ofrecido la Ertzaintza.
Un patrón claro: mayoría de detenidos sin nacionalidad española
Aun así, las pocas cifras que sí se publican dibujan un patrón nítido. En los delitos contra la libertad sexual, el 49% de los detenidos tiene nacionalidad española y el 51% no la tiene. En los robos con violencia o intimidación —más de 27.000 hechos registrados en 2024— solo el 34% de los arrestados son españoles. En cambio, un 66% sin nacionalidad española.
La misma proporción se repite en la ocupación de viviendas: un 34% de detenidos con nacionalidad española y un 66% sin ella. En el tráfico de drogas, la balanza también cae del mismo lado. El 35% de los detenidos tiene nacionalidad española, frente a un 65% que no la tiene, es decir, casi dos terceras partes.
Cuando se compara con la estructura demográfica de Catalunya, la desproporción es evidente. Según los propios datos del informe, la población con nacionalidad española representa el 82% de los residentes, mientras que quienes no la tienen son el 18%.
Sin embargo, en las prisiones catalanas la relación se invierte. Un 47% de internos con nacionalidad española y un 53% sin ella. Es decir, los extranjeros están claramente sobrerepresentados en detenciones y población penitenciaria respecto a su peso real en la sociedad catalana.
La multirreincidencia patrimonial
Según la policía, de las 637 personas que en 2024 acumularon siete o más detenciones por hechos como hurtos, robos o estafas, el 57,5% eran originarias de Marruecos y Argelia. Se trata de un grupo muy reducido pero con un impacto enorme en la estadística de reincidencia.
Transparencia pendiente en Catalunya
La comparación con el País Vasco deja una conclusión clara. Mientras la Ertzaintza ha optado por una transparencia casi total, los Mossos mantienen un modelo muy limitado, tanto en el número de delitos analizados como en el grado de detalle.
Si se quiere un debate serio sobre seguridad, migración y políticas públicas en Catalunya, hacen falta más datos y mejor desagregados. De momento, lo que los Mossos han puesto sobre la mesa en su informe de 2024 no trae sorpresas. No obstante, sí deja claro que la verdadera radiografía de la delincuencia sigue, en buena parte, oculta.