Iñaki Peña no se corta y lanza un duro ataque que llega hasta Hansi Flick y el Barça
La portería del Barça cambió de manos durante el verano y dejó decisiones inevitables. La competencia interna se multiplicó y varios nombres alteraron jerarquías asentadas. En el Camp Nou, el movimiento afectó especialmente a un canterano que había respondido cuando tocó.
El club apostó por mantener a Ter Stegen como una de las referencias y añadió a Szczesny como alternativa inmediata. La llegada de Joan García cerró definitivamente las puertas de continuidad competitiva a Iñaki Peña. El alicantino pasó a ser cuarto en la rotación, un rango insostenible para su progresión deportiva.
El propio guardameta mantiene todavía contrato azulgrana, pero entendió que debía buscar minutos fuera. Aquella decisión llega después de una etapa con altibajos y episodios disciplinarios comentados. La sanción por llegar tarde a una reunión con Flick le dejó sin titularidad el pasado curso, cuando la lesión de Ter Stegen le aupó a la titularidad.
La cesión al Elche y la rotación con Dituro: siete jornadas y dos titularidades
Con el escenario definido, Iñaki Peña aceptó la cesión al Elche para recuperar ritmo competitivo. Eder Sarabia le prometió meritocracia absoluta y un modelo que prioriza el juego desde atrás. El técnico, sin embargo, gestiona la portería con rotación junto a Matías Dituro según plan semanal.
En las siete primeras jornadas, el exazulgrana fue titular ante Oviedo y Osasuna con buenas sensaciones. Solo encajó un gol frente a los navarros, mostrando seguridad en blocajes y dominio del área menor. La competencia interna permanece abierta y condicionará el reparto de minutos en el próximo bloque de partidos.
Las frases que encienden el debate y señalan a Flick desde la distancia
Iñaki ha aprovechado su presentación esta semana para explicar motivos y lanzar mensajes de calado. “Fue una cuestión de bienestar personal tras una temporada difícil”, afirmó con visible sinceridad. “Jugué 25 o 26 partidos, pero se te queda una sensación amarga”, añadió después.
El guardameta deslizó que el cambio de jerarquía con Flick resultó especialmente duro. También apuntó a la desigualdad percibida en el trato competitivo respecto a otros compañeros del vestuario. “Vengo a mi casa; aquí puedo estar cerca de mi mejor rendimiento”, recalcó el alicantino. “He venido para jugar y ser importante”, insistió, dejando claro su objetivo inmediato en el Martínez Valero.
Con todo, es inevitable percibir en sus palabras cierto dolor por cómo se fraguó todo el pasado curso en el arco culé. Debía ser, sin duda, su gran temporada de explotación con la lesión de Ter Stegen, pero sus encontronazos con la gesitón de Flick le terminaron por perjudicar del todo. Y ahora, en el Elche, donde se atisbaba indiscutible bajo palos, está viviendo otra situación comprometida.