Barcelona conoce bien el arte de esconder historias famosas detrás de una esquina soleada y una mesa cercana a la ventana. La ciudad permite a las celebridades caminar sin prisa, mezcladas con conversaciones cotidianas y aroma a pan recién hecho. En los últimos días, los ojos curiosos han buscado una pista concreta sobre los planes más tranquilos del futbolista y su pareja. La pregunta es sencilla y, a la vez, irresistible para cualquier amante del corazón bien informado.
La pista que señala a La Balabusta, el rincón elegido por la pareja
La primera clave llegó con una escena urbana sin focos, captada por En Blau durante un paseo de la pareja por el centro de Barcelona. El medio situó su parada gastronómica en La Balabusta, un local moderno y luminoso del Eixample. La dirección encaja con la ruta habitual de compras y paseos tranquilos, concretamente en la esquina de Rosselló y Enric Granados. La guía municipal confirma el enclave exacto en Carrer del Rosselló, 180, una esquina tan fotogénica como concurrida a la hora del vermut.
No es un restaurante cualquiera, y el detalle importa cuando se analiza el gusto de la pareja por los ambientes relajados. La Balabusta propone una cocina inspirada en Oriente Medio, con producto local y una carta viva que cambia según la temporada.

Laura Abla, la influencer alemana
Laura Abla, que comparte mesa con Olmo, es creadora de contenido y modelo alemana, con una comunidad digital amplia y activa. Hizo pública su relación el pasado año sin convertirla en espectáculo permanente. La propia pareja ha dejado señales medibles en redes, siempre con naturalidad y sin posados impostados en exceso. En el Instagram oficial del jugador han aparecido guiños y publicaciones con Laura en 2025, reforzando una narrativa íntima que evita titulares fáciles.
Ese equilibrio explica por qué espacios como La Balabusta encajan con su manera de vivir Barcelona. Se trata de un restaurante de mesa cercana y cocina abierta, donde la conversación fluye y el móvil puede quedarse boca abajo sin miedo a perder nada importante. La crítica local ha subrayado precisamente ese ambiente de barrio con vocación cosmopolita. El patrón se repite en la vida pública de Dani Olmo desde su aterrizaje definitivo en la élite, donde las apariciones con Laura han sido contadas y significativas.
Paseo, mesa tranquila y una ciudad que respeta la intimidad
La pareja celebra logros deportivos, comparte momentos familiares y reserva las cenas para la calma, más cerca de la conversación que del photocall. Barcelona ofrece ese ecosistema ideal, con restaurantes donde conviven vecinos, turistas discretos y algún rostro reconocido que no necesita reservar un reservado. La mesa en el Eixample sirve para conversar de planes y elegir platos que sorprenden con especias, verduras de temporada y guiños mediterráneos. Para el seguidor curioso, la pista ya está trazada y el mapa es sencillo de seguir sin invadir la privacidad ajena.