El rey Federico y la reina Mary de Dinamarca se encuentran en pleno crucero de verano a bordo del Yate Real Dannebrog. La pareja está recorriendo distintas localidades costeras del país. Sin embargo, lo que nadie esperaba es que, durante una de sus paradas, protagonizaron un gesto tan inesperado como humano que no pasó inadvertido.
Entre sonrisas, miradas cómplices y un ambiente relajado, Mary decidió salirse del guion habitual y romper con la rigidez de este tipo de actos oficiales. La reacción de Federico fue inmediata, y su respuesta dejó entrever la naturalidad de un matrimonio que sigue mostrando unión en cada paso. Pero, ¿qué fue lo que realmente ocurrió en ese instante?

Mary de Dinamarca rompe el protocolo y deja sin palabras al rey Federico
La gira estival de los reyes daneses es ya una tradición muy seguida en el país. Federico y Mary disfrutan de varios días de navegación por el litoral danés, combinando actos institucionales con momentos más cercanos al pueblo. En cada parada, el entusiasmo popular se repite, y no faltan los detalles que refuerzan la imagen de cercanía de la pareja.
El recorrido comenzó en Sæby, donde los monarcas fueron recibidos con aplausos y banderas ondeando al viento. Todo parecía seguir el protocolo habitual, hasta que, en su siguiente visita, la reina tomó una iniciativa inesperada que sorprendió incluso a su marido.
El momento clave se vivió en las dunas de Råbjerg Mile, un paraje natural situado entre Skagen y Frederikshavn. Allí, mientras caminaban rodeados de fotógrafos, Federico pasó el brazo sobre los hombros de su esposa. Fue entonces cuando la reina Mary, en un gesto tan espontáneo como inesperado, lanzó la pregunta que sorprendió al monarca: "¿Nos besamos?".
La frase, recogida por la revista danesa BILLED-BLADET, provocó la risa de Federico, que reaccionó con humor ante la ocurrencia. Aunque el beso nunca llegó a producirse, el comentario logró suavizar la solemnidad del momento y mostró la complicidad de la pareja. Un detalle sencillo, pero revelador, que convirtió a Mary en protagonista indiscutible de la jornada.
El momento del rey Federico y la reina Mary muestra la complicidad del matrimonio
El gesto de Mary ha generado comentarios muy positivos entre la ciudadanía y la prensa. Muchos lo interpretan como una muestra de frescura y humanidad en medio de una agenda llena de formalidades. Su capacidad para improvisar y conectar emocionalmente con su marido ha sido destacada como uno de los rasgos que más cercanía transmiten al pueblo.
No es la primera vez que la reina se desmarca con gestos que humanizan la institución. En cada acto público, Mary demuestra que su estilo combina elegancia con naturalidad, un equilibrio que la ha convertido en una de las figuras más admiradas de la realeza europea.

Por otra parte, la respuesta del rey Federico fue tan natural como afectuosa. Lejos de incomodarse, el monarca sonrió de inmediato y pareció disfrutar del gesto espontáneo de su esposa. El hecho de que decidieran no besarse frente a los medios refleja el equilibrio entre mantener el protocolo y dejar espacio a la intimidad.
Ese instante, breve, pero significativo, ha sido interpretado por la prensa danesa como un símbolo de la buena sintonía entre los reyes. En un contexto donde todas las monarquías buscan mostrar cercanía sin renunciar a la formalidad, el rey Federico y Mary de Dinamarca han sabido encontrar la medida justa.