Existen personajes televisivos que se instalan para siempre en la memoria colectiva de los espectadores. Uno de ellos es, sin duda, el de Paquita, la abnegada sirvienta de la serie 'Laberint d'Ombres'. Muchos recuerdan con cariño su bondad y su paciencia ante un carácter tan complejo como el de Cèlia.
Lo que quizás no todos sepan es que la actriz que le dio vida, Dora Santacreu, sigue entre nosotros. A sus 94 años - nació en Argentina en 1930 - representa una parte fundamental de la historia de nuestra televisión. Su trayectoria merece ser recordada y celebrada con el respeto que merece una gran dama de la interpretación.
La vida discreta de Paquita tras el fenómeno televisivo
'Laberint d'Ombres' se convirtió en un auténtico fenómeno de masas en Cataluña a finales de los noventa. La serie, emitida por TV3, mantuvo en vilo a miles de familias con sus complejas tramas de poder. La trama se centraba en la familia Aymerich, con el malvado Salvador Borés (Marc Cartes) haciéndoles la vida imposible.

Pero también había otros personajes como Cèlia, interpretada por la legendaria Montserrat Carulla. A su lado, siempre fiel y dispuesta, estaba Paquita, una sirvienta de gran corazón.
Dora Santacreu bordó un papel que transmitía ternura y lealtad incondicional a partes iguales. Su personaje soportaba estoicamente las constantes reprimendas de una Cèlia a menudo déspota y distante.
Tras el inmenso éxito de aquella ficción, la carrera de Dora Santacreu continuó con solidez. Participó en otras producciones televisivas como 'El cor de la ciutat' o 'Kubala, Moreno y Manchón' y en diversas obras de teatro.

Sin embargo, siempre ha mantenido un perfil mediático muy discreto, alejada de los focos. La actriz prefirió centrarse en su trabajo, construyendo una carrera admirable sin necesidad de grandes titulares. Su vida actual transcurre con la tranquilidad propia de quien ha dedicado su existencia al arte escénico. Desde 2019 no constan participaciones en ningún proyecto televisivo, posiblemente por su avanzada edad.
El legado imborrable de un dúo actoral icónico
La relación entre Paquita y Cèlia en la ficción era una montaña rusa de emociones para el público. Los espectadores sufrían con cada injusticia, pero también sonreían con los pequeños gestos de complicidad.
Esa química tan especial fue posible gracias al talento de dos actrices extraordinarias. Dora Santacreu y la añorada Montserrat Carulla, fallecida en 2020, formaron un tándem magistral. Ambas lograron que sus personajes traspasaran la pantalla, convirtiéndose en un reflejo de muchas dinámicas sociales.

En redes sociales, muchos usuarios todavía comparten escenas de ambas, recordando el impacto de sus actuaciones. Los foros de fans de la serie se llenan de nostalgia al evocar la paciencia infinita de Paquita. Este cariño demuestra que el legado de Dora Santacreu va más allá de un simple papel televisivo. Ella y Montserrat Carulla construyeron un pedazo de la historia sentimental de toda una generación.