El árabe llega a la sanidad pública catalana: todos los detalles
En las últimas horas se ha viralizado una publicación en redes en la que se muestra un folleto informativo repartido en el CAP de Mollerussa impreso únicamente en árabe.
Las imágenes han generado una ola de comentarios y reacciones, porque se trata de material difundido en un equipamiento público y dirigido a la ciudadanía en general. El contenido del folleto es sanitario y está pensado para orientar a los usuarios, pero la elección exclusiva del árabe como idioma de la pieza ha sido el detonante de la polémica.
El catalán, lengua propia de Catalunya
Conviene recordar el marco legal y cultural: el catalán es la lengua propia de Catalunya y, junto con el castellano, es lengua oficial en todo el territorio. El aranés lo es en el Valle de Aran.
El árabe no es lengua oficial. Esta distinción no impide que la administración traduzca o facilite información en otros idiomas cuando sea necesario, pero sí marca una prioridad. El catalánn debe figurar, como mínimo, en toda la documentación pública de referencia.
¿Marginación del catalán?
La controversia no surge por traducir; surge por excluir. Imprimir un folleto solo en árabe en un CAP transmite el mensaje de que la lengua propia queda en un segundo plano en un servicio esencial. Y eso choca con un objetivo clave de cualquier política pública en Catalunya: difundir la lengua.
Además, difícilmente se fomentará la integración si el primer contacto con servicios básicos prescinde del catalán. La sanidad pública es una de las principales puertas de entrada gracias a los empadronamientos fraudulentos.
És surrealista que al cap de Mollerussa es reparteixi un fulletó només en àrab.
Això no és integrar ningú, és apartar el català i deixar-nos en un segon pla al nostre propi país.
La convivència comença respectant la llengua i la gent d’aquí.#SalvemCatalunya pic.twitter.com/F7pfn8b1qd
— Aliança Catalana- Pla d'Urgell (@PladurgellAC) November 10, 2025
¿Qué debería hacer la administración?
Asegurar el liderazgo del catalán y, a la vez, no dejar a nadie atrás. Hay soluciones sencillas y perfectamente aplicables en el día a día de los CAP.
Toda pieza de comunicación estable (folletos, carteles, formularios) debe estar, como mínimo, en catalán. A partir de ahí, pueden añadirse versiones multilingües según las necesidades del barrio o del área básica de salud.
Un giro preocupante
La imagen del folleto solo en árabe ha sido polémica por una razón clara: en un servicio público de Catalunya, el catalán debe estar siempre presente y reconocido como lengua propia. Traducir es polémico; borrar el catalán, es peor. Si la administración quiere promover una integración real, la comunicación sanitaria debe liderarse en catalán y complementarse con traducciones, nunca sustituirlo.