Junts pide un pacto a ER para salvar a Pedro Sánchez y continuar con la política de las espinas del ‘peix al cove’
La política catalana se encuentra, una vez más, en un delicado equilibrio de fuerzas en Madrid. Los partidos autonomistas son quienes han sostentado el Gobierno de Pedro Sánchez hasta ahora. No obstante, no se han producido avances significativos para el país y se han visto viejas tácticas autonomistas.
Ahora ha sido Míriam Nogueras quien ha llamado a la unidad de acción de los 14 diputados independentistas. La juntaire instó a ERC a transformar la "debilidad" del ejecutivo español en una "fortaleza" catalana, forzando concesiones a Madrid. La tesis es clara: deben aprovechar la debilidad.
El 'Peix al Cove' con espinas: una estrategia que perpetúa el conflicto
El objetivo es tensar la cuerda, exhibir músculo y, finalmente, alcanzar una cifra que permita a Junts y ERC vender el acuerdo como un éxito. Siempre evitando la derrota definitiva de Pedro Sánchez.
La crítica de ERC y la trampa del autonomismo
Mientras, Junts y ER transmiten que se pelean. El portavoz republicano Gabriel Rufián se encaró con Nogueras y le tachó de anticatalana. En cualquier caso, ambos partidos están unidos en la misma estrategia autonomista de siempre. Garantizar la supervivencia de Pedro Sánchez.
Tanto Junts como ERC necesitan a Sánchez en La Moncloa. Para ERC, el PSOE es el socio necesario para la Mesa de Diálogo y el desarrollo de la amnistía. Para Junts, es el Gobierno que firmó el Acuerdo de Bruselas y el único interlocutor posible para negociar concesiones y la hipotética (aunque remota) autodeterminación. La "debilidad" de Sánchez no es una oportunidad para romper, sino una oportunidad para maximizar el precio de su apoyo.
El gran riesgo de esta estrategia bipartita es que se convierta en una justificación para el estancamiento. La lucha entre Junts y ER por ver quién arranca más a Madrid solo sirve para eternizar el conflicto catalán. La política de concesiones parciales nunca ha llevado a Catalunya a superar el déficit fiscal o a alcanzar la plena soberanía.
El coste de salvar a Sánchez: desmovilización y frustración
Salvar a Pedro Sánchez, una y otra vez, a cambio de parches y mejoras puntuales, tiene un coste político muy alto. La desmovilización y la frustración de una base independentista que votó para superar el autonomismo, no para perfeccionarlo.
La unidad de acción es una necesidad si el objetivo es la autodeterminación, tal como ocurrió en el 1-O. Sin embargo, si esa unidad se limita a maximizar el rédito autonomista, Junts y ERC no estarán forzando a Sánchez, sino salvándolo.
El independentismo corre el riesgo de convertirse en el principal garante de la estabilidad española. Todo esto traicionando el mandato de la ruptura y volviendo a la cómoda, pero estéril, política del 'peix al cove', ahora con la coartada de una confrontación retórica. Catalunya exige un salto, como dice Nogueras, pero un salto fuera de la jaula, no un mejor acomodo dentro de ella.