Sílvia Orriols destapa el agujero negro del Fondo Catalán para la Solidaridad
Cuando los partidos del régimen se ponen solemnes hablando de "solidaridad internacional", normalmente significa una cosa. Un agujero negro por donde desaparecen millones de euros de todos los catalanes.
Y hoy, en el Parlament, la diputada de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha hecho aquello que nadie se atreve a hacer: poner nombres, cifras y vergüenzas encima de la mesa.
37,5 millones de euros volando hacia la nada
Orriols ha empezado fuerte: 37,5 millones de euros destinados a lo que llaman "cooperación y solidaridad".
Pero cuando rascas un poco, no hay solidaridad. Hay chiringuitos, proyectos ideológicos y un sistema diseñado para regar con dinero público a las ONG amigas del régimen.
Ella ha repasado algunos ejemplos del escándalo
700.000 € para “Tejiendo Resistencias Globales” entre Catalunya, Palestina, Colombia, Mozambique y México.
1.000.000 € para “Protección Espacio” en Colombia.
1.000.000 € para “Resiliencia y Memoria Histórica” en Guatemala.
650.000 € para un proyecto “multisectorial transformador” de género en Mozambique.
412.000 € para “Activistas por los derechos de los migrantes”.
700.000 € para combatir “discursos de odio, racismo y extrema derecha”.
En definitiva, la versión internacionalizada del wokismo subvencionado por los catalanes.
El detalle más bestia: no hay ningún control
Y aquí llega la bomba de la sesión. Según ha denunciado Orriols:
No hay auditorías independientes.
No hay indicadores objetivos.
No hay obligación real de informar.
En 2023, de 128 proyectos financiados, solo 12 presentaron memoria económica completa. Solo 12. Ni un 10%. ¿El resto? “Confíen en nosotros”. Tal como ha dicho Orriols: “todo el mundo sabe que en África y América Latina no hay corrupción, ¿verdad?”.
El secreto que no quieren que se sepa: el 80% del dinero… se queda aquí. El otro punto que ha levantado polvareda. Según el informe de transparencia de la propia coordinadora de ONGD, entre el 70% y el 80% del dinero de cooperación se queda en Catalunya.
¿En qué?
Sueldos.
Alquileres de oficinas.
Dietas.
Viajes “técnicos” en business.
Es decir. Las ONG cobran dinero público para “ayudar” a países del sur global… pero la mayor parte se queda en nóminas y gastos propios.
Como ha rematado Orriols:
“Lo que llaman cooperación es, en realidad, un plan de rescate de las ONG omnívoras.”
Pero hay dinero para Open Arms y compañía, eso siempre
Orriols no ha dejado escapar la oportunidad de recordar los favores institucionales al lobby pro-inmigración masiva, con la frase más comentada de la intervención.
“Vayan dando dinero y Cruces de Sant Jordi a Open Arms y otras organizaciones partidarias del tráfico de humanos.”
Impacto total. El Govern, muro de silencio
Y mientras tanto, en Catalunya…
Orriols lo ha dejado claro. Mientras los partidos del régimen envían millones fuera uno de cada cuatro niños catalanes está en riesgo de pobreza. Cientos de pacientes esperan tratamientos innovadores que la administración dice que son demasiado caros.
Y aún hay más. Los servicios sociales están colapsados. La sanidad y la vivienda, en emergencia.
Y la pregunta final ha dejado al Govern helado:
“¿Se han dado un golpe y no recuerdan que su deber es gobernar para los ciudadanos catalanes y no para los de Guatemala y Mozambique?”
Conclusión
Una intervención contundente, ordenada y devastadora. Una de aquellas preguntas parlamentarias que deja al descubierto el clientelismo ideológico y la mala gestión del Govern. Y una llamada de atención inmensa a un sistema de cooperación internacional que necesita una auditoría profunda y urgente.
Aliança Catalana vuelve a hacer aquello que los demás no harán nunca: pedir explicaciones reales sobre el destino del dinero público.