Se confirma el rumor que circula por Buckingham Palace sobre la princesa Charlotte
Desde hace meses, un rumor recorre los pasillos de Buckingham Palace y despierta gran curiosidad entre los seguidores de la familia real. La atención, esta vez, no está puesta en los reyes ni en los príncipes herederos, sino en la nueva generación, que empieza a dar pasos firmes en la esfera pública.
La protagonista de esa conversación es la princesa Charlotte, quien con apenas 10 años ha comenzado a atraer todas las miradas. En cada aparición, deslumbra por su naturalidad y frescura, y muchos ya la señalan como la heredera de un legado muy especial. Ella busca seguir los pasos de su madre, Kate Middleton, y de su abuela, Lady Di, en lo que respecta a moda y estilo.
El ejemplo más reciente se vivió durante el torneo de Wimbledon. Allí Charlotte sorprendió a todos al romper con una de las normas más clásicas impuestas durante años por la reina Isabel II: la discreción en el arreglo personal. La joven princesa lució las uñas pintadas en un vibrante tono rosa chicle, un detalle llamativo que rápidamente marcó tendencia en Inglaterra.
Sin embargo, no es solo su estilo lo que llama la atención. La joven royal ya posee una impresionante colección de joyas valorada en nada menos que 100.000 euros.
Charlotte guarda una gran colección de joyas en Buckingham Palace
Entre las piezas más destacadas está el tocado que lució durante la coronación de su abuelo, el rey Carlos III. Diseñado por Jess Collett en colaboración con Alexander McQueen, el bonito tocado está elaborado con lingotes de plata, varios cristales y un delicado bordado en forma de hojas. Y lo que más destaca es que tiene un valor estimado de 92.000 euros.
Lo más simbólico de esta bonita joya es que iba a juego con la de su madre, reforzando aún más la conexión estilística entre ambas. La joven ha demostrado que está aprendiendo de la mejor a la hora de vestir.
Charlotte se ha convertido en una referente de estilo en el Reino Unido
Otro de los complementos que ha generado gran interés es un broche de diamantes en forma de herradura que Charlotte llevó durante el desfile de Trooping the Colour. Esta pieza, originalmente propiedad de la reina Mary, fue un regalo de la reina Isabel II, y está valorada en 11.700 euros, lo que lo convierte en una reliquia familiar.
Y no podemos olvidar la pulsera de Pandora, lucida también en Wimbledon, valorada en 260 euros, con varios charms personalizados. Aunque se trata de una pieza más accesible, refuerza la idea de que la princesa Charlotte tiene un estilo propio que combina lo clásico con lo más moderno. Sin duda, el rumor es cierto: Charlotte ha heredado el estilo, el porte y el buen gusto de las grandes mujeres de su familia.