Robert Lacey, biógrafo de los Windsor, admite las sospechas sobre el príncipe George
El reconocido biógrafo Robert Lacey ha arrojado luz sobre la infancia de George, el hijo mayor de los príncipes de Gales, Guillermo y Kate Middleton. En su último libro, Batalla de Hermanos, confirma una de las grandes sospechas que muchos expertos de la realeza británica venían sosteniendo desde hace tiempo. George fue informado desde una edad temprana sobre su destino como futuro rey de Inglaterra y sus padres lo hicieron de una forma peculiar.
Según revela Lacey, fue en el verano de 2020 cuando los duques de Cambridge decidieron hablar con su primogénito sobre su papel en la monarquía. La importante conversación, cuidadosamente planeada, estuvo guiada por el deseo de los padres de que George comprendiera que su futuro estaría marcado por el “servicio y el deber”. Para lograrlo, recurrieron a libros de cuentos ilustrados que facilitaran la comprensión de conceptos tan complejos para un niño de apenas siete años.
“El momento fue muy delicado”, señala Lacey en su obra. “Kate y Guillermo sabían que no podían retrasar indefinidamente la conversación, pero también querían hacerlo de la manera más respetuosa y comprensible posible para su hijo”, añade Robert.
El príncipe George ha sido criado de una manera casi normal
En efecto, los príncipes han intentado, desde el nacimiento de George en 2013, brindarle una infancia lo más normal posible. Lo han querido alejar en la medida de lo posible del escrutinio mediático y de las estrictas obligaciones reales que conlleva su posición.
La revista Mujer Hoy ha resaltado precisamente este punto, subrayando que tanto Kate como Guillermo han priorizado el bienestar emocional de George. Aunque sabían que tarde o temprano tendrían que explicarle la magnitud de su destino, su prioridad ha sido siempre proteger su niñez.
George disfruta de actividades como cualquier niño de su edad
George, quien actualmente tiene 12 años, continúa asistiendo a una escuela privada junto a sus hermanos, la princesa Charlotte y el príncipe Louis. El joven disfruta de actividades cotidianas como cualquier otro niño de su edad.
Lacey concluye que, si bien no existe un manual para criar a un futuro rey, los príncipes de Gales han optado por una estrategia moderna, adaptada a los tiempos actuales. A través de un enfoque equilibrado entre la tradición y el bienestar infantil, han comenzado a preparar a George para una vida que estará marcada, inevitablemente, por su rol como monarca. Una tarea nada sencilla, pero que, según el biógrafo, ha sido asumida con responsabilidad y mucha humanidad.