Rapapolvo de Sílvia Orriols a la oposición de Ripoll por bloquear la residencia de ancianos
La alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, ha salido públicamente a desmontar la campaña de desgaste que la oposición municipal está protagonizando. Lo ha hecho mediante un vídeo grabado desde el propio Ayuntamiento, con datos concretos sobre la mesa.
La disputa gira en torno a la residencia de abuelos de Ripoll, un equipamiento con instalaciones envejecidas y deficiencias estructurales evidentes. El equipo de gobierno lleva meses trabajando en silencio para salvar un proyecto que ya llegó muerto al inicio de la legislatura.
Una subvención condenada que el gobierno ha intentado salvar
La herencia recibida del anterior equipo de gobierno incluía una subvención de 2,7 millones de euros para un recinto ferial de escasa utilidad real. El problema es que el coste real del proyecto asciende a casi 6 millones de euros, lo que obliga al Ayuntamiento a asumir 3,3 millones adicionales. Ripoll no tiene capacidad económica ni de endeudamiento para afrontar esa cifra.
Hipotecar a las generaciones futuras para un equipamiento que se usaría cuatro veces al año no responde al principio de "primer els catalans" que defiende Aliança Catalana. La subvención, en términos prácticos, llegó al nuevo gobierno ya perdida e inexecutable. Fue el equipo de Orriols quien golpeó todas las puertas posibles para redirigir esos fondos hacia algo útil: trasladar la residencia de abuelos al centro de Ripoll.
La maniobra política del cordón sanitario local
Junts y Esquerra han acusado al gobierno de Ripoll de cometer ilegalidades en este proceso. Sin embargo, el Ayuntamiento cuenta con informes jurídicos propios que acreditan una praxis correcta y ajustada a la legalidad vigente. El procedimiento de licitación fue declarado desierto por un defecto formal en la documentación presentada por la empresa adjudicataria, sin margen legal para aceptarlo.
Ante eso, el gobierno inició un proceso negociado invitando a diferentes gestoras a conformar una UTE en un plazo de 10 días. La oposición, en lugar de sumar, ha optado por instrumentalizar la situación para intentar tumbar al gobierno de Aliança Catalana. Este patrón de conducta es el mismo que el establishment procesista aplica en el Parlament: el cordón sanitario como herramienta de desgaste permanente.
Fins a on està disposada a arribar l'oposició per tombar el meu govern?
Perjudicaran Ripoll i els ripollesos impedint l'adjudicació de la nova residència d'avis?
Surrealista i indecent.
Ajuda'm a arribar arreu, si us plau!#GovernemRipoll#SalvemCatalunya pic.twitter.com/U7olaY9kkt
— Sílvia Orriols (@orriolsderipoll) February 18, 2026
Los abuelos no se merecen esta división fratricida
Las implicaciones políticas de esta disputa van más allá de Ripoll. Lo que ocurre en este municipio es un microcosmos de lo que Aliança Catalana denuncia a escala nacional: un establishment dispuesto a sacrificar los intereses reales de la ciudadanía con tal de frenar a cualquier gobierno que no responda a sus siglas. Orriols ha sido clara y contundente en su mensaje.
Los abuelos de Ripoll merecen una residencia nueva, céntrica y digna, no convertirse en moneda de cambio político. El equipo de gobierno mantiene la esperanza de adjudicar el contrato y salvar tanto la subvención como el proyecto. La batalla continúa, y la ciudadanía ya tiene sobre la mesa las dos versiones. El momentum de Aliança Catalana no lo para ningún titular malintencionado.