Primera encuesta de 2026: Aliança Catalana supera a Junts y se queda a 1 escaño de Esquerra Republicana
La primera encuesta electoral de 2026 confirma lo que el establishment catalán se niega a admitir públicamente desde hace meses. Aliança Catalana consolida su ascenso meteórico y se coloca como tercera fuerza política del país con veinte diputados proyectados en el Parlament. El dato rompe todos los esquemas del procesismo tradicional que lleva años pactando cordones sanitarios contra la formación de Sílvia Orriols.
El sorpasso histórico a Junts
El Barómetro de Batalla Cultural sitúa a Aliança Catalana con un 14,1% de apoyo electoral en Catalunya. La cifra representa un crecimiento de siete décimas respecto al anterior sondeo – la tendencia es clara desde hace meses – y confirma el adelantamiento sobre Junts de Carles Puigdemont. Una tendencia que también se está dando en Barcelona ciudad según el Barómetro municipal que publicó recientemente el Ayuntamiento de la ciudad condal.
El partido postconvergente cae hasta el 13,9% y pierde seis décimas en un contexto de desgaste evidente por su gestión errática. Junts se desploma hasta los veinte escaños empatando con AC en representación parlamentaria tras años de hegemonía en el espacio independentista catalán. En la última encuesta, Junts todavía conservaba la segunda plaza en votos. Ahora se coloca cuarta y no tiene lejos a VOX, también al alza.
La proyección en escaños muestra a Aliança Catalana a solo un diputado de igualar a Esquerra Republicana que obtendría veintiún representantes. ERC mantiene el 14,6% del voto pero su ventaja sobre AC se reduce a solo medio punto porcentual. El PSC lidera la encuesta con treinta y cuatro escaños aunque su 23,2% no le garantiza mayorías claras en un Parlament fragmentado.
La estrategia del cordón sanitario se desmorona
Los datos evidencian el fracaso estrepitoso de la estrategia del "Pacto de la Vergüenza" entre PSC, ERC y Junts para frenar a AC. Mientras el establishment procesista se dedica a vetar sistemáticamente a Orriols de debates y medios públicos catalanes, Aliança Catalana crece exponencialmente entre el electorado.
El nerviosismo en las sedes de los partidos tradicionales es palpable tras confirmar que cada veto mediático funciona como combustible electoral. La censura genera efecto boomerang multiplicando la visibilidad y credibilidad del mensaje de la batlessa de Ripoll.
🍇TERCERA CAMPANADA: #BarómetroBC de Cataluña.
🔴 PSC: 34
🟡 ERC: 21
🔷 Aliança Catalana: 20
🔵 Junts: 20
🟢 VOX: 18
🔵 PP: 15
🟣 Comuns: 4
⚫ CUP: 3 pic.twitter.com/9klXWbkYmL— Batalla Cultural (@bcultural_es) December 31, 2025
VOX crece 4 décimas hasta el 12'6 % y 18 diputados. El PP sufre retroceso cayendo tres décimas hasta el 10,9% mientras los Comuns se hunden al 4,1% confirmando la irrelevancia del espacio postcomunista.
El momentum imparable de la resistencia
La encuesta confirma matemáticamente lo que las movilizaciones populares ya gritaban en las calles catalanas desde hace tiempo. Aliança Catalana representa la única alternativa real al procesismo cómplice que ha traicionado sistemáticamente el mandato independentista durante décadas de pactos vergonzosos.
Mientras ERC, Junts y PSC pactan subvenciones millonarias para vetar a Orriols, el electorado catalán premia con escaños la coherencia de quien denuncia la inmigración descontrolada y la islamización del territorio sin complejos ni eufemismos progresistas.
El establishment puede seguir cerrando platos de televisión y blindando tertulias con periodistas subvencionados. Pero cada nuevo barómetro demuestra que la resistencia catalana ha encontrado su voz y no piensa callar ante ningún cordón sanitario. Los veinte escaños de AC son solo el principio de un cambio de época que el régimen socialprocessista no podrá detener.