Míchel ya ha decidido un fichaje para el Girona en el mercado de invierno… pero surge un problema
Montilivi respira algo mejor que hace apenas un mes, pero nadie se engaña con la clasificación. El equipo de Míchel sigue en plena batalla por la permanencia y cada detalle del mercado invernal se mira con lupa.
Un Girona al límite que necesita un refuerzo inmediato en defensa
El arranque de temporada del Girona ha sido un ejercicio constante de resistencia emocional y futbolística. Fue colista desde la primera jornada hasta la undécima, encajando demasiados goles y sin encontrar estabilidad defensiva. No sumó su primer punto hasta la cuarta fecha y la primera victoria no llegó hasta la octava, una losa pesada para cualquier vestuario.
Ahora el panorama empieza a mostrar señales de mejoría, pero continúa siendo frágil. El empate reciente contra el Real Betis y el triunfo anterior frente al Alavés han dado cuatro puntos de los últimos seis. Aun así, el Girona sigue decimoctavo, en zona de descenso, empatado con once puntos junto a Osasuna, que marca ahora mismo la salvación. Ese contexto obliga al club a moverse con decisión en enero.
Míchel tiene clara una prioridad: incorporar un defensa zurdo con experiencia en LaLiga, capaz de ofrecer rendimiento inmediato. El margen de error es mínimo, porque la segunda vuelta no perdona experimentos. En ese escenario aparece un nombre que ya estuvo muy cerca de Montilivi durante el verano; es una información de Matteo Moretto.
Mika Mármol, el central zurdo que encaja en el modelo de Míchel
Mika Mármol no es una apuesta desconocida para el Girona, sino una vieja obsesión deportiva. El defensa catalán, formado en el fútbol base de la Damm, el Jabac Terrassa y la cantera del Barça, conoce muy bien el ritmo competitivo del fútbol estatal. Las dos últimas temporadas fue uno de los zagueros titulares de la UD Las Palmas en Primera División, acumulando muchos minutos y jerarquía en una línea defensiva exigida.
Ahora compite en Segunda, pero su situación se interpreta como un paso atrás para coger impulso. Varios clubes de grandes ligas siguen de cerca su evolución, convencidos de que está preparado para un salto superior. Su capacidad para actuar como central zurdo o lateral izquierdo encaja perfectamente con la idea de Míchel, basada en salir jugando desde atrás y defender muchos metros a la espalda.
Para el Girona, hablamos de un perfil ideal. Aporta zurda natural, agresividad en los duelos, buena lectura de anticipación y experiencia reciente en escenarios de máxima presión. Además, regresaría al fútbol catalán con un contexto más maduro, preparado para asumir responsabilidades inmediatas.
La muralla de Las Palmas: cláusula, contrato y poca voluntad de negociar
El problema no está en el deseo del jugador ni en el encaje deportivo, sino en la postura de la UD Las Palmas. Mármol termina contrato en junio y ya ha comunicado que no renovará, dejando a la entidad canaria ante su última ventana para ingresar dinero por su traspaso. Sin embargo, el club se mantiene firme y avisa de que solo se sentará a hablar si el Girona se acerca a la cláusula.
En Montilivi saben que negociar con Las Palmas nunca es sencillo. El precedente de Álvaro Valles, que llegó a pasarse una temporada entera en la grada, sigue muy presente en el entorno. El mensaje que llega desde Gran Canaria es contundente: si quieren a Mika en enero, deberán pagar caro el movimiento. De lo contrario, están dispuestos a asumir que se marche gratis en verano.