Mario Picazo (63 años), meteorólogo: ‘En muchos lugares, la naturaleza no sigue…’
Comprender el curso del ciclo anual importa a quien cultiva, gestiona recursos o planifica servicios cotidianos. La ciencia afina ese reloj natural con observaciones largas y herramientas de teledetección. Además, el clima cambiante obliga a revisar ideas previas y a observar con más detalle.
Durante los últimos años se ha escrito y hablado mucho sobre la influencia del cambio climático. Los veranos que empiezan antes y terminan más tarde o inviernos menos fríos, condicionan la biodiversidad del planeta. Con satélites de todo tipo, las últimas décadas han sido un aprendizaje constante del calendario estacional.
Mario Picazo deja claras las revelaciones sobre su último estudio
Un estudio reciente de la Universidad de California, Berkeley, presenta un hallazgo llamativo sobre "asincronía estacional". Sus autores resumen el resultado, señalando que han descubierto que las estaciones están “desincronizadas”. Y añaden otra información de gran relevancia: "En muchos lugares del mundo, la naturaleza no sigue el mismo calendario de estaciones".
El equipo analizó dos décadas de imágenes para seguir la forma en que varía la vegetación a lo largo del año. Esa información permitió construir un mapa global con ciclos de brotación, floración y productividad desfasados. Este patrón revela claves para entender biodiversidad, agricultura e incluso pesca en regiones vecinas.
Hemos descubierto que las estaciones están desincronizadas ¿que hay detras de ese desfase en lugares de la Tierra que están relativamente cerca?https://t.co/UdKMjQdPNk
— Mario Picazo (@picazomario) September 5, 2025
Los puntos críticos se agrupan en cinturones que incluyen zonas mediterráneas y áridas. Aparecen en California, el desierto de Sonora, Chile central, Sudáfrica, Australia y la cuenca mediterránea. Allí, bosques, matorrales y áreas semiáridas alcanzan picos de actividad en meses diferentes.
El segundo cinturón recorre montañas tropicales como los Andes, África oriental y el sudeste asiático. La altitud y los microclimas generan calendarios desfasados, incluso entre lugares próximos y ambientalmente parecidos. Así, áreas cercanas no comparten el mismo pulso estacional pese a su aparente similitud.
La forma en que afectan los cambios: Picazo es claro
Entre los casos señalados, el desierto de Sonora alterna zonas ligadas a lluvias invernales y al monzón de verano. En Colombia, plantaciones de café muestran floración y cosecha que no coinciden pese a la corta distancia. Estos desfases influyen en la logística agrícola, la economía local y la planificación de las cosechas.
Más allá de tierra firme, el océano refleja un comportamiento semejante en su base trófica. El fitoplancton puede desfasarse hasta 50 días entre áreas cercanas, sobre todo en regiones de transición. Este desajuste repercute en la pesca, en la salud de los ecosistemas y en la absorción de carbono.
Cambio climático y gestión futura
La conexión con el cambio climático es evidente, aunque no afecta por igual a todas las regiones. Muchas especies dependen de señales estacionales y, si cambian de forma desigual, surgen desajustes y vulnerabilidades. En agricultura, se desordenan siembras y cosechas, y aparecen diferencias de calendario entre fincas vecinas.
En algunos casos, la asincronía aporta resiliencia al diversificar respuestas frente a sequías o plagas. En otros, aumenta el riesgo y complica mercados y cadenas de suministro de alimentos. Comprender estos calendarios desincronizados será clave para áreas protegidas, cosechas y respuestas a sequías y olas de calor.