Mario Alonso Puig (70 años): ‘La época más importante es de los 2 a los 5 años’
El doctor Mario Alonso Puig sostuvo una conversación en Herrera en COPE; en el programa entregó reflexiones y perspectivas relevantes. Su intervención abordó el papel de la curiosidad y una mirada contemplativa sobre el aprendizaje infantil. Con un tono didáctico, conectó ciencia y experiencia para entender cómo crecemos y qué nos transforma, de manera clara.
El médico subrayó que la capacidad de asombro impulsa a los más pequeños a explorar su entorno desde el juego. Esa curiosidad inocente es un ejemplo para los adultos y una vía natural de aprendizaje cotidiano. Asimismo, recordó que el cerebro se moldea con la experiencia y la interacción cotidiana desde temprano.
Desarrollo cerebral: la importancia de las actividades variadas
A partir de ahí, precisó la relevancia de los entornos enriquecidos durante la primera infancia y el desarrollo cerebral. Mario Alonso Puig: "La época más importante es de los 2 a los 5 años, aunque todas tienen gran relevancia". "Es la época en la que es crucial que los niños jueguen".
Que "interactúen con otros niños, coloreen, tengan conversaciones con sus compañeros de clase y nunca se aíslen", explica Mario Alonso Puig. Señaló que la interacción frecuente impulsa neurotransmisores y favorece la creación de nuevas conexiones de forma directa. Los niños que crecen en entornos ricos incrementan esas redes y engrosan la corteza cerebral del cerebro.
https://www.instagram.com/p/DMSFn-kBQrB/
"Si ese niño está recibiendo información sensorial frecuente, esa riqueza sensorial está esculpiendo su cerebro". "Tienen que jugar en el patio, darle un chute a una pelota, tienen que correr, tienen que interactuar entre ellos", apunta Mario Alonso Puig en 'Herrera en COPE'.
Los 5 años: maduración de los ejes neuronales
La maduración de los ejes neuronales se acelera alrededor de los 5 años y cambia la interpretación del mundo. Según describió, la corteza frontal avanza desde lo sensorial hacia una realidad más afectiva y explicativa claramente. Ese proceso se produce durante la mielinización, con efectos notorios en la forma de valorar las cosas.
En paralelo, apuntó a un fenómeno clave del aprendizaje posterior conocido como pruning o poda neuronal. "Un niño es expuesto a un idioma, porque vive en una determinada cultura". Y en España solo se expone al español y no al inglés, esas conexiones para el inglés se van debilitando con el tiempo.
Recordó que este ajuste disminuye parcialmente alrededor de los 10 años. A un adulto le cuesta mucho igualar el acento y la comprensión lingüística de quienes aprendieron un idioma de niños en esa etapa.
Equilibrio emocional: adquirir hábitos
El doctor relacionó también el ejercicio físico con el engrosamiento del hipocampo y el aprendizaje más rápido. Ese núcleo participa en la memoria y, junto con la corteza, ayuda a frenar reacciones desde la amígdala. De ahí la relevancia de cuidar la corteza cerebral y promover hábitos que sostengan el equilibrio emocional.
Para ilustrarlo, citó un estudio con dos ratas criadas en entornos muy distintos durante seis meses. Las que vivieron sin estímulos ni ejercicio mostraron hipocampos más delgados que las de ambientes enriquecidos. En sus palabras, la mirada contemplativa permite asombrarse y dejar de etiquetar para abrir la mente.