Los movimientos que Paunovic prepara en enero para el Real Oviedo
El Real Oviedo no encuentra el rumbo. Esta misma tarde ha caído 2-0 en Getafe y ya suma tres derrotas en las cuatro primeras jornadas de LaLiga. El mal arranque aumenta la presión sobre Paunovic y reabre el debate sobre la planificación, aunque el club insiste en mantener la calma hasta enero.
Hoja de ruta: mantener la base y atacar una necesidad muy concreta
El verano fue intenso: 27 operaciones entre altas, bajas y cesiones, con trece fichajes y una plantilla más internacional que nunca. Sin embargo, los resultados no acompañan. Tras cuatro partidos, el Oviedo tiene que mirar hacia abajo en la clasificación y reforzar la confianza en el proyecto. Eso sí, tampoco sería justo encender las alarmas todavía, pues algún atisbo de ilusión sí han dejado los carbayones, como la reciente victoria frente a la Real Sociedad. Pero ir pensando en posibles movimientos para enero no viene de más.
La idea sigue clara: no fichar por fichar. El objetivo invernal es un delantero de perfil distinto a lo disponible, alguien que sume gol y rompa defensas cerradas. El ejemplo de Alemao, traspasado a Pachuca tras una oferta que convenció al club (ahora en el Rayo), es el modelo a seguir. Operaciones rentables y con impacto inmediato, nada más.
Paunovic insiste en que quiere tiempo para conocer mejor a las caras nuevas, como Brandon, y que algunos jugadores todavía necesitan adaptación. El cuerpo técnico confía en que, con rodaje, aparezcan más soluciones dentro del grupo actual. El problema es que la urgencia de puntos empieza a apretar demasiado pronto.
Margen económico, planificación abierta y salidas condicionadas al rendimiento
La dirección deportiva ha hecho los deberes en materia financiera. El tope salarial de 42,9 millones permite margen para reforzar en enero sin hipotecar las cuentas. El plan es aprovechar esa baza si aparece un ‘9’ diferencial, pero sin ceder a movimientos innecesarios.
La otra pata del plan pasa por posibles salidas en invierno. Jugadores con pocos minutos podrían buscar cesiones y los jóvenes renovados tendrán que demostrar que están listos para competir a otro nivel. El club no quiere improvisar, pero tampoco descarta abrir puertas si la clasificación exige cambios más profundos.
El mensaje es claro: el Oviedo necesita reaccionar ya para no llegar a enero hundido en la tabla. Una victoria puede cambiar inercias, pero tres derrotas en cuatro jornadas avisan de que el margen de error se estrecha. Paunovic tiene que estabilizar el bloque y devolver confianza al vestuario. A partir de ahí, el mercado invernal servirá para dar el salto con un refuerzo que marque la diferencia.