La Jefa de Atención a la Víctima de Mossos de Esquadra explica el aumento de la violencia digital y qué hacer para acabar con ella
La ciberdelincuencia ha dejado de ser un problema residual para convertirse en una epidemia que se infiltra en la vida cotidiana, con un aumento alarmante en las cifras de violencia digital. Los últimos informes apuntan a un crecimiento notable de este tipo de agresiones.
La Jefa de Atención a la Víctima de Mossos d'Esquadra ha puesto el foco en esta nueva y peligrosa dimensión de la criminalidad. Ha advertido sobre su poder de control y la necesidad imperiosa de la denuncia como primer paso para combatirla.
Ciberagresión: un problema que no es nuevo
La violencia digital no es un fenómeno aislado. Es una transformación de la violencia machista tradicional que ha encontrado un canal de penetración directa en contra de las mujeres. La responsable de Interior ha calificado estos actos como "una nueva cara de un viejo problema".
"No denunciar perpetua el control de l'agressor i, a través de l'àmbit digital, encara més."
Andrea Garcia, cap de la Unitat Central d'Atenció i Seguretat de les Víctimes, explica el diferent abast de les violències en l'entorn digital https://t.co/WJ6Q8peEY6 #Matins3Cat pic.twitter.com/OINrXPBCWL
— 3CatInfo (@3CatInfo) November 25, 2025
Los datos extraídos de las últimas encuestas son demoledores y exigen una respuesta política y social contundente. En el ámbito de las violencias sin contacto físico, las agresiones digitales han experimentado un crecimiento notable. Una de cada cuatro mujeres, concretamente el 24,8%, ha declarado haber sufrido algún episodio de violencia digital desde los 15 años.
Estos episodios abarcadores y perversos incluyen desde la difusión de imágenes o vídeos íntimos no consentidos hasta la publicación de comentarios ofensivos en línea. Es fundamental que el sistema judicial ypolicial reconozca que "la violencia machista es una energía negativa que no se destruye, sino que se transforma", adaptándose a los nuevos medios.
Control contínuo del agresor y recomendación de denuncia inmediata
La Jefa de Atención a la Víctima de Mossos d'Esquadra ha sido clara y contundente al señalar la principal trampa de este tipo de violencia. El control perpetuo que el agresor ejerce sobre la víctima.
En la esfera digital, nos encontramos con un agravio añadido. Este control se perpetúa durante el tiempo y se mantiene "fuera del teu abast el poder controlar que això s'acabi". A diferencia de la agresión física, la huella digital persiste y el contenido malicioso puede ser reproducido y compartido indefinidamente.
Ante esta situación, la respuesta es inequívoca. La denuncia. La advertencia es clara y dirigida a romper el silencio y el miedo.
"No denunciar perpetua el control de l'agressor". La única vía para poner fin al control del delincuente y activar los mecanismos de protección y justicia es iniciar el procedimiento legal.