La última tarde de agosto dejó una imagen que resume una filosofía vital muy suya. Maria Nicolau, una de las voces más escuchadas de la cocina catalana, volvió a prender la conversación digital con un gesto simple y profundamente doméstico. No hubo platós ni grandes anuncios, sino una mesa, un soporte de jamón y una consigna que abrió debate. La cocinera compartió en X un mensaje rotundo para encarar el regreso a la rutina con alegría y sin dramatismos cotidianos.
Un pernil de la quina y un mensaje contra la miseria cotidiana
Nicolau explicó que en su casa decidieron “encetar” el pernil que habían ganado en la quina de las fiestas del pueblo, justo antes del último día de vacaciones. Las fotos mostraban el plato de lonchas brillantes y la pieza entera, preparada para un corte fino y paciente, mientras ella remataba con una idea clara: “que no se respire miseria”. La publicación nació en su perfil oficial y desató una oleada de reacciones entre seguidores fieles y curiosos de la gastronomía. Para quien no lo conozca, la quina es un juego popular en Catalunya, emparentado con el bingo y muy presente en fiestas mayores.
Más que dinero, reparte premios en especie, desde cestas a productos gastronómicos tan queridos como un buen jamón. El gesto encaja con su biografía pública, que ha unido cocina popular, discurso combativo y defensa del comer bien sin esnobismos. Maria Nicolau, nacida en La Garriga en 1982, se formó entre fogones de Catalunya, España y Francia, y acabó convirtiéndose en una divulgadora imprescindible. Su libro “Cuina! o barbàrie” fue un fenómeno editorial y la consolidó como referente que reivindica la tradición con mirada contemporánea.
El eco de los pequeños rituales de Nicolau
El éxito la empujó a una intensa agenda mediática y a una comunidad digital que sigue cada una de sus recetas, ocurrencias y provocaciones culinarias. En 2023 dejó el restaurante El Ferrer de Tall para centrarse en nuevos proyectos de comunicación y escritura, una decisión que reforzó su perfil público más allá del servicio diario. Esa transición la acercó a miles de lectores y espectadores que hoy leen sus mensajes como pequeñas columnas de vida cotidiana. Además, participa con regularidad en televisión, especialmente en el magazine “Tot es mou” de TV3, donde comparte criterio gastronómico sin edulcorantes.
Esa presencia semanal ha mantenido su voz en primera línea, multiplicando el alcance de sus gestos. En 2024 publicó “Cremo!”, una memoria incendiaria sobre la trastienda del sector, aplaudida por la crítica y muy leída en Catalunya. Ese respaldo editorial explica por qué cualquier publicación suya, por pequeña que sea, actúa como termómetro cultural de la cocina popular. El post dejó algo más que una consigna contra la tacañería emocional.
Del corte perfecto a la alegría compartida: consejos y reacciones
También inspiró comentarios sobre la mejor forma de cortar y conservar el jamón en casa. Para respetar el producto, conviene iniciar el corte con herramientas afiladas y mantener la pieza estable en su soporte, evitando superficies estrechas. Las porciones que no se consuman deben guardarse en la parte menos fría de la nevera, bien envueltas para evitar que se resequen. Es clave atemperarlas antes de comer para disfrutar textura, aroma y brillo, como manda la tradición catalana.