Carme Ruscalleda ha querido rendirle homenaje con una receta que compartió recientemente en Instagram: el “vellut de tomàquet”. Se trata de una crema fría que, como ella misma describe, es “sedosa y densa”, pensada para disfrutar en cualquier momento del día.
El tomate, ingrediente estrella de la estación
No es casualidad que Ruscalleda haya elegido este fruto como base. El tomate es uno de los productos más consumidos durante el verano en la dieta mediterránea. Su frescura, versatilidad y aporte de vitaminas lo convierten en un alimento indispensable en ensaladas, gazpachos o, como en este caso, en cremas frías.
El “vellut de tomàquet” no solo refresca, sino que también aporta nutrientes esenciales. Rico en antioxidantes como el licopeno, ayuda a combatir los efectos del sol y del calor sobre el organismo. Además, marida perfectamente con otros ingredientes mediterráneos como el aceite de oliva virgen extra o el pimiento verde.

Ingredientes sencillos para un plato sofisticado
Para preparar el “vellut de tomàquet”, Ruscalleda recomienda un kilo de tomates maduros, un diente pequeño de ajo, una cebolla pequeña y medio pimiento verde. A todo ello se añaden 300 ml de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Módena y de Jerez, dos migas de pan, una cucharada de mostaza en grano antiguo, sal y pimienta.
La combinación resulta sorprendente. El pan da cuerpo, la mostaza aporta un toque distintivo y los vinagres añaden frescor y matices ácidos. Es una receta que, con ingredientes básicos, logra un resultado elegante y perfecto para servir en cualquier mesa veraniega.

El paso a paso de Carme Ruscalleda
La elaboración del plato es tan accesible como efectiva. Primero, se lavan los tomates y el pimiento, que después se trocean. La cebolla y el ajo también se pelan y se cortan en pequeños fragmentos. Todos los ingredientes, incluidos el pan remojado, el aceite, los vinagres, la mostaza, la sal y la pimienta, se introducen en un recipiente amplio.
A continuación, se tritura con la ayuda de una batidora hasta obtener una crema fina y homogénea. Una vez listo, se cuela con un colador chino para eliminar restos de piel o semillas. El resultado final se guarda en la nevera, listo para servirse bien frío en cualquier momento del día.
Una receta que invita a la felicidad
Carme Ruscalleda ha construido toda su trayectoria en torno a una idea clara: la cocina debe ser un camino hacia la felicidad. El “vellut de tomàquet” es un reflejo de esa filosofía. Es una receta fácil de elaborar, con productos accesibles, pero que eleva un ingrediente cotidiano como el tomate hasta convertirlo en una experiencia gastronómica.
Más allá de la técnica, lo que propone Ruscalleda es un momento de disfrute. Una sopa fría que se adapta a comidas familiares, cenas informales con amigos o menús más elaborados. El secreto está en dejar que el sabor auténtico del tomate brille por encima de todo.
El legado de la cocina mediterránea
El “vellut de tomàquet” no es solo un plato de temporada. Representa también la esencia de la cocina mediterránea, donde la calidad del producto es lo que marca la diferencia. Ruscalleda demuestra que las recetas más exitosas son aquellas que saben resaltar lo mejor de cada ingrediente.
Esta crema fría es una celebración del verano y de los sabores que nos acompañan en la estación más cálida del año. Una receta que, como bien dice Carme Ruscalleda, convierte el acto de cocinar en una oportunidad para ser feliz.