Joven con gafas grandes mirando sorprendida junto a un mapa de Cataluña con la bandera catalana

Judit Cánovas, tiktoker, dice una gran - y triste - verdad sobre el catalán

Judit Cánovas crea contenido sobre humor, moda y fitness

Hace unos días, en una fiesta entre jóvenes, la influencer Judit Cánovas compartió algo que, según ella, todavía no logra comprender del todo. Sus palabras no fueron previsibles, pero sí reveladoras. Esa escena cotidiana activó una reflexión que ha encendido comentarios, likes y desencuentros en redes, sobre cómo muchos catalanes perciben su propia lengua.

¿Qué ocurrió aquella noche?

Judit contó que entabló conversación con algunas personas que, a su juicio, preferían expresarse en castellano. No se trataba de desgana o indiferencia, sino de una decisión consciente. Esa elección iba mucho más allá del idioma: “No hablamos catalán porque es como de friki”, le confesaron. Y añadieron algo aún más duro: “no nos gusta cómo suena”. Judit se encontró frente a un fenómeno que no es aislado. Lo describió como parte de una cultura extendida que releva el catalán a un toque “raro”.

Mujer con expresión de duda señalándose a sí misma frente a una bandera con franjas rojas y amarillas ondeando sobre un cielo azul
Montaje en el que se ve a una persona y una senyera | Viktor Gladkov, XCatalunya, Unclepodger

No lo entiende

Judit no ocultó su incredulidad. “No lo entiendo”, dijo, aludiendo a quienes hablan castellano y sienten vergüenza de expresarse en catalán. Lo que más la contrasta es la mirada desde fuera de Catalunya, donde el catalán suena “súper bien”, “bonito”. Esa diferencia de percepciones le impacta y la empujó a plantear una pregunta directa: “¿Por qué lo sentís friki si, fuera, suena tan bien?”.

Ecos en TikTok y redes: una conversación abierta

Su TikTok se llenó de respuestas inmediatas. Muchos seguidores reivindicaron con orgullo la riqueza cultural inherente al catalán, considerándolo “una lengua milenaria con raíz e identidad” que los jóvenes deben preservar. Otros compartieron localismos: en Valencia o Galicia expresan situaciones similares, mientras que en muchos pueblos la percepción es opuesta. Alguien incluso bromeó con: “Yo vivo en un pueblo de frikis entonces”, lo que provocó risas cómplices entre sus seguidores.

Presencia de una lengua dominante

El catalán se ha convertido en una lengua minorizada (no minoritaria). Existe una lengua dominante que es el castellano, que parte con ventaja. Se ha construido un relato sobre una falsa imposición del catalán y se ha convertido esta lengua en una lengua antipática. 

Mujer de cabello oscuro con expresión seria vestida de amarillo junto a una bandera catalana ondeando en una calle antigua
Montaje en el que se ve una persona enfadada y una senyera | XCatalunya

Algunos hablantes de otras lenguas como el euskera o el gallego han manifestado que comparten la misma opinión. Consideran que desde algunos sectores de la sociedad se ha convertido estas lenguas cooficiales en lenguas de segunda. "En Galicia algunas personas se siente paletas por hablar en gallego... es lo que nos han hecho creer desde siempre".

Las palabras de esta creadora de contenido llegan en un momento en el que los episodios de catalanofobia van en aumento. En las últimas semanas, se ha hablado mucho de la heladería del barrio de Gracia, que se negó a atender a un cliente en nuestro idioma. También le tachó de maleducado. Algunos periodistas, como Jordi Basté, han hablado de ello.