Hay rostros que llevan décadas entrando en nuestros hogares, acompañándonos en los informativos, dándonos datos, contexto, confianza. Rostros que, con el paso del tiempo, se han convertido en parte del paisaje cotidiano de la televisión. Pero a veces, detrás de esa familiaridad, se esconden historias que jamás han sido contadas. O al menos, no públicamente. Hasta ahora.
Este lunes, en una entrevista radiofónica muy personal, una de las figuras más queridas de la televisión catalana decidió abrir una ventana a su vida más íntima. Lo hizo con naturalidad, sentido del humor y una franqueza que sorprendió incluso a su interlocutor. Una conversación que empezó hablando de rutinas, cambios laborales y recuerdos de juventud… y que terminó con una confesión inesperada, que muchos desconocían por completo.

Tres décadas frente a las cámaras...
La protagonista de esta historia lleva más de veinte años como referencia en el ámbito meteorológico en Catalunya. Es la única mujer del tiempo de TV3 y, con su estilo cercano y su tono calmado, ha logrado algo que muy pocos consiguen en televisión: la confianza absoluta del espectador. A punto de cumplir los 49 años, se muestra serena, reflexiva y con una vitalidad que contagia.
Durante la charla con Roger Escapa en el programa El Suplement de Catalunya Ràdio, la meteoróloga repasó algunos momentos clave de su trayectoria profesional, como el cambio reciente de horarios tras más de quince años madrugando antes del amanecer. También habló de sus hijos adolescentes, del ritmo de vida que impone la televisión y de cómo ha aprendido a conciliar todo ello con su vida familiar. “Ahora los llevo al instituto, cosa que antes nunca podía hacer. Esos cambios también son importantes.”
No faltaron las anécdotas. Desde su adoración por las fiestas populares de su ciudad natal hasta las cenas con sus compañeros meteorólogos —en las que, según asegura, curiosamente no se habla nunca del tiempo—, pasando por sus noches de juventud y los excesos propios de quien no se resigna a irse pronto a la cama, ni siquiera ahora.

Un detalle que nadie esperaba... hasta el final
La entrevista fue avanzando con tono amable, íntimo y sincero. Pero fue en los minutos finales cuando Escapa le lanzó una pregunta directa, casi inocente, pero que terminó desvelando algo que llevaba mucho tiempo sin contarse en público. “¿Cómo conociste a tu pareja?”
La respuesta no solo sorprendió, sino que emocionó: Gemma Puig lleva más de 30 años con la misma persona, el hombre con quien ha compartido prácticamente toda su vida adulta. “Los dos somos de Berga y nos conocimos de fiesta cuando yo tenía 19 años. Al principio era una relación más de salir… y después ya ves. Dos hijos, y aquí seguimos.”
En un mundo donde las historias personales parecen fugaces y las relaciones duraderas escasean, la revelación de Gemma Puig fue mucho más que una anécdota: fue una muestra de estabilidad, complicidad y amor en el tiempo. Tres décadas de carrera… y tres décadas de amor. Una historia sencilla, pero auténtica. Y, como ella misma: entrañable.