Un hombre gesticulando con las manos en un estudio de radio con micrófonos y sillas alrededor de una mesa redonda.

El grave problema de Toni Clapés con un vecino

Lo ha explicado en antena

A veces, lo más cotidiano es lo que más conecta con el público. No hacen falta escándalos de grandes figuras ni tramas políticas enrevesadas para captar la atención. Basta con una situación que todos, en algún momento, hemos vivido en silencio: los problemas con los vecinos. Y eso fue precisamente lo que ocurrió este lunes durante una entrevista en televisión, cuando uno de los locutores más reconocidos de Catalunya decidió hablar sin filtros sobre un conflicto personal que ha llegado a límites insospechados.

Durante su participación en el programa Cafè d’idees de La 2, presentado por la periodista Gemma Nierga, el veterano comunicador de RAC1, Toni Clapés, ofreció un momento que rápidamente se volvió viral. No por una anécdota graciosa, ni por una confesión sentimental, sino por una descarga de frustración tan cruda como comprensible. Y, como era de esperar en alguien con su trayectoria, lo dijo todo alto, claro y sin morderse la lengua.

Montaje con una imagen de Toni Clapés durante una entrevista para
Toni Clapés serio y un micrófono | Ara.cat, Wild spirit shoot de Getty Images

Un desahogo inesperado en el momento justo

La entrevista, que comenzó como una conversación amable entre dos viejos conocidos del oficio, tomó otro rumbo cuando Clapés mencionó los conflictos que ha tenido a lo largo de los años con ciertos vecinos. Con la ironía afilada que lo caracteriza, comenzó describiendo escenas comunes: ruidos constantes, molestias nocturnas, falta de civismo... pero poco a poco su tono se volvió más serio, y sus palabras más contundentes.

“Yo he reventado el buzón del Ayuntamiento”, soltó entre risas. Una frase que, si bien podría parecer una exageración, sirvió para ilustrar la cantidad de denuncias que ha presentado a lo largo del tiempo. Según explicó, no ha dudado en recurrir al consistorio para denunciar desde problemas acústicos hasta ocupaciones ilegales de pisos turísticos. Clapés reconoció que ha tenido que llamar a técnicos municipales y rellenar una montaña de formularios, sin que eso garantizara una solución inmediata.

Un hombre con barba y cabello canoso en primer plano con un fondo de vegetación y un recuadro circular que muestra a otro hombre con gafas y traje oscuro hablando en un escenario iluminado.
Toni Clapés y Buenafuente | TV3, XCatalunya, YouTube

Una convivencia imposible

La conversación tocó fondo cuando Nierga le preguntó si, al menos, un vecino pianista no le habría resultado agradable. La respuesta, lejos de ser comprensiva, fue un tajante “También lo tuve. Lamentablemente.” Fue en ese instante cuando la entrevista cambió de tono por completo. Clapés reveló que su vecino era extranjero, concretamente sueco, y no dudó en lanzar una de las frases más comentadas del día: “Yo creo que lo echaron de Suecia y nos lo pusieron debajo de mi casa. Un imbécil al cubo”.

Enfrentamientos, gritos, quejas reiteradas. El locutor relató cómo llegó a plantearse incluso medidas que prefirió no terminar de verbalizar: “Es la vez que he estado a punto de...”. Una frase inconclusa que lo decía todo sin necesidad de completarla. No era una exageración para hacer reír. Era una confesión real.

El secreto mejor guardado, al descubierto

Y fue entonces, solo al final de la entrevista, cuando se reveló el verdadero detonante de su desesperación. No era una discusión puntual, ni una serie de ruidos aislados.  El vecino tocaba el piano a todas horas, sin respetar horarios ni descansos, en un edificio mal insonorizado. Durante meses, incluso años, Toni Clapés aguantó el constante repiqueteo del teclado bajo su casa. Hasta que ya no pudo más.

Así fue como uno de los comunicadores más emblemáticos del país decidió compartir, en directo y sin filtros, lo que miles de ciudadanos sufren en silencio cada día. Y lo hizo a su manera: con claridad, humor ácido y una honestidad que solo él puede permitirse.