El verano trae ese brillo en la mesa que apetece fotografiar, y Nandu Jubany lo ha capturado. La imagen es hipnótica y sugiere un juego elegante entre dulzor, sal y hierbas, sin revelar todavía todos sus secretos. La propuesta nace en uno de sus templos más queridos, Mas Albereda, el hotel gastronómico donde el ritmo es rural, pero la cocina mira alto. El ambiente acompaña la idea de receta sencilla, pensada para disfrutar sin prisas y con producto de temporada bien escogido.
La ensalada que triunfa en Mas Albereda
La pista la dio el propio chef en su cuenta: “amanida de tomàquets del nostre hort, anxoves, figues, alfàbrega i formatge de Borredà”. Es un retrato perfecto del verano catalán, que propone tomates carnosos, higos maduros, albahaca fresca y un golpe salino de anchoa que dispara el umami. El escenario no es casual, Mas Albereda, en Sant Julià de Vilatorta, es la casa de campo convertida en hotel boutique del universo Jubany.
En este rincón de la Plana de Vic el producto manda y el servicio cuida el detalle. Allí, una ensalada así encaja con naturalidad en una carta de proximidad bien cuidada. Para acercarte a su sabor, se tiene que empezar por tomates de distintos tamaños y madurez, cortados a gajos irregulares para sumar texturas y jugos. Se aliña con aceite de oliva, vinagre añejo y sal, dejando que el tomate suelte su suero y haga de vinagreta natural.
Cómo replicarla en casa sin perder el sello Jubany
El contrapunto dulce llega con higos en cuartos, que se abrazan a las anchoas en salazón de máxima calidad para equilibrar el conjunto. Remata con hojas de albahaca que liberan perfume y coloca pequeñas cucharadas de un queso artesano de Borredà, como los de Formatge Bauma. Esa cremosidad es la que cose el plato sin tapar el tomate. Si se quiere afinar el efecto restaurante, se puede enfriar la fuente y montar en capas ligeras, respetando aire y alturas.
Así, cada bocado combina dulce, salado y herbal. El secreto no es complicarse, sino comprar bien, cortar con mimo y servir de inmediato para que la albahaca mantenga su frescor y el higo no se oxide. La publicación ha generado aplausos por su aparente simplicidad y su estética luminosa, una fórmula que el cocinero trabaja con solvencia. La idea de ensalada como plato protagonista, sin distracciones y con producto impecable, explica su tirón entre un público que busca verano sin artificios.
Una tendencia clara en el universo Jubany
Además, no es un caso aislado. En PUR Barcelona han mostrado combinaciones de tomate con higos y lácteos cremosos, confirmando que el trinomio fruta, proteína salina y queso suave es una seña de identidad en la casa. El discurso es coherente y, sobre todo, delicioso cuando el tomate manda. Can Jubany luce estrella Michelin desde 1998, y ese sello de excelencia impregna cada proyecto, incluido Mas Albereda, con cocina de raíces actualizadas.