La Corona británica no esconde la mala noticia que ha recibido el rey Carlos III
Justo este pasado jueves 11 de septiembre la monarquía británica recibió un duro golpe en términos de popularidad. El National Centre for Social Research, el mayor instituto independiente del Reino Unido dedicado a la investigación social, publicó los resultados de su Encuesta de Actitudes Sociales Británicas. Y los datos no son alentadores para la institución encabezada por el rey Carlos III.
Según el informe, solo el 51% de los británicos considera que es “muy importante” o “bastante importante” que el Reino Unido mantenga la monarquía. Se trata del nivel de apoyo más bajo registrado desde que esta pregunta se incluyó por primera vez en la encuesta en 1983. Entonces, el respaldo popular a la realeza alcanzaba un impresionante 86%, con cuatro de cada cinco ciudadanos apoyando firmemente la institución monárquica.
El contraste no podría ser más evidente. En aquel momento, la reina Isabel II celebraba 31 años en el trono y su reinado gozaba de una notable estabilidad. Pese a las tensiones sociales y económicas que atravesaba el país bajo el gobierno de Margaret Thatcher.
La Corona británica no está pasando por su mejor momento de popularidad con Carlos III al frente
Además, la Familia Real británica vivía uno de sus periodos más mediáticos y populares. Los entonces príncipes de Gales, Carlos y Diana, apenas comenzaban su matrimonio, y el joven príncipe Guillermo tenía solo un año de edad.
Más de cuatro décadas después, la situación ha cambiado radicalmente. La sucesión de escándalos, la evolución social del Reino Unido, y el debate sobre los costos de la monarquía en una sociedad moderna han erosionado la confianza ciudadana en la Corona.
La Corona británica no ha querido ocultar la mala noticia sobre Carlos III
Y a diferencia de otras ocasiones, esta vez la Casa Real ha optado por no ocultar el mal trago. Desde Buckingham Palace han reconocido con discreción la importancia de estos resultados. Carlos III está muy implicado en que estos resultados cambien, por su bien y por el de la Corona británica.
El momento en que se publica esta encuesta no es casual ni menor. La inminente visita de Trump promete acaparar la atención mediática internacional, pero la sombra de estos datos sobrevuela los salones del Palacio de Buckingham. El reinado de Carlos III se enfrenta, quizá por primera vez de forma contundente, a una realidad incómoda: el apoyo a la monarquía ya no es tan firme como solía ser.