La princesa Leonor de Borbón se encuentra en el centro de atención mediática tras la filtración de imágenes que la muestran en un centro comercial de Punta Arenas, Chile. Estas fotografías, obtenidas de manera ilegal a través de las cámaras de seguridad del establecimiento, han generado una fuerte reacción por parte de la Casa Real española y la Embajada de España en Chile, que han presentado una denuncia formal ante las autoridades chilenas.
Una filtración
Durante una escala en su formación militar a bordo del buque escuela 'Juan Sebastián Elcano', la princesa Leonor aprovechó su tiempo libre para visitar un centro comercial en Punta Arenas.
Sin embargo, su privacidad se vio comprometida cuando las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del lugar fueron filtradas y publicadas por un medio local. Este hecho constituye una violación de las normativas de protección de datos vigentes tanto en Chile como en España.

No es la primera vez que la heredera al trono español se ve envuelta en controversias relacionadas con su privacidad durante su travesía por América. Recientemente, surgieron rumores sobre la existencia de fotografías de la princesa en bikini durante su estancia en Uruguay. Aunque estas imágenes no han sido publicadas, su mera existencia ha generado preocupación en la Casa Real.
Reacción de la Casa Real: Letizia indignada
La Casa Real española ha manifestado su profundo malestar por la filtración de las imágenes en el centro comercial chileno. En un comunicado, calificaron la acción como "inadmisible" y enfatizaron que "no todo vale" en la obtención de información. La Embajada de España en Chile ha tomado medidas legales, presentando una denuncia ante los Carabineros por la infracción de la normativa de protección de datos.

Este incidente ha reavivado el debate sobre los límites de la privacidad de los miembros de la realeza y la ética periodística en la obtención de imágenes. Mientras algunos argumentan que la vida pública de la princesa justifica cierto grado de exposición, otros defienden su derecho a la intimidad, especialmente durante actividades personales y de ocio.
En programas de radio y televisión, periodistas y expertos han discutido sobre la responsabilidad de los medios en la difusión de este tipo de contenido. Algunos sugieren que la normalización de imágenes cotidianas de la realeza podría reducir el impacto de futuras filtraciones y disminuir la presión sobre los miembros de la familia real.