La princesa Leonor de Borbón, heredera al trono de España, ha estado en el centro de atención mediática durante su travesía a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano. Este viaje, que forma parte de su formación militar, ha generado diversas noticias que han capturado el interés público. Sin embargo, una reciente revelación ha sorprendido a muchos: la existencia de un tatuaje en la espalda de la princesa, visible en unas fotografías tomadas durante una jornada de descanso en Uruguay.
Las polémicas fotos
Durante una escala en Uruguay, la princesa Leonor aprovechó un día de descanso para disfrutar de la playa junto a algunos compañeros. En este contexto, se tomaron fotografías en las que se la ve en bikini, y en una de ellas se aprecia un pequeño tatuaje en su espalda. Este detalle ha generado revuelo, ya que es la primera vez que se tiene constancia de que la heredera al trono luce un tatuaje.
La Casa Real ha mantenido una postura discreta al respecto, evitando hacer comentarios oficiales sobre las imágenes y el tatuaje de la princesa. No obstante, fuentes cercanas a la familia real han indicado que este tipo de situaciones son consideradas asuntos privados y no se suelen comentar públicamente.

La revelación del tatuaje ha suscitado diversas reacciones en la opinión pública y en los medios de comunicación. Mientras algunos consideran que es una muestra de la personalidad y modernidad de la princesa, otros cuestionan si es apropiado para alguien en su posición.
En redes sociales, las opiniones también están divididas, con debates sobre la imagen que debe proyectar la futura reina de España.
Es importante destacar que la presencia de tatuajes en miembros de la realeza no es algo inédito. Por ejemplo, el rey emérito Juan Carlos I lleva un tatuaje de un ancla, aunque nunca lo ha mostrado públicamente. Asimismo, Victoria Federica, hija de la infanta Elena, ha exhibido varios tatuajes en sus apariciones públicas.

En cuanto a las fotografías en sí, se ha especulado sobre su posible censura o retención para evitar su difusión masiva. Algunos medios sugieren que la Casa Real podría haber intervenido para impedir la publicación de las imágenes, aunque no hay confirmación oficial al respecto. En las fotos del centro comercial sí ha habido intervención directa. La instigadora: Letizia Ortiz. Una vez más.