Emoción máxima de Josep Maria Mainat: Qué habló con Toni Cruz antes de morir
La muerte de Toni Cruz el pasado julio dejó un vacío inmenso. El productor y creador, miembro de La Trinca, falleció tras un cáncer fulminante. La noticia sacudió al mundo cultural y televisivo catalán. Su inseparable Josep Maria Mainat todavía no logra asimilar la pérdida.
Durante una entrevista en El Suplement de Catalunya Ràdio, Mainat compartió recuerdos íntimos. Con la voz rota, explicó cómo vivió los últimos días de su amigo. Fue una conversación cargada de emoción, respeto y dolor. Sus palabras conmovieron profundamente a los oyentes.
Una amistad de más de seis décadas
Mainat y Cruz se conocieron cuando apenas tenían trece años. Desde entonces, compartieron todo: música, televisión, proyectos empresariales y vida personal. Para Josep Maria, su relación era como un matrimonio. “Todo, todo lo hacíamos juntos, excepto lo íntimo”, decía con ironía.
La complicidad entre ambos trascendió lo profesional. Construyeron Gestmusic, productora responsable de éxitos televisivos. Pero más allá de los proyectos, se tenían el uno al otro. Por eso, la muerte de Toni dejó a Mainat profundamente desolado.
El vacío imposible de llenar
En la entrevista, Mainat confesó que aún espera verle entrar. Cada vez que acude a la oficina, imagina que Toni aparecerá. Reconoce que la vida sigue, pero el dolor permanece. “Lo recordaré cada día de mi vida”, aseguró con firmeza.
La pérdida no solo afecta al amigo, sino al hermano. Mainat explicó que su relación era indestructible y llena de complicidad. En palabras suyas, “es un agujero que cuesta llenar”. Una definición que refleja el impacto emocional que atraviesa.
La última conversación en el hospital
El periodista Roger Escapa le preguntó si pudo despedirse de Toni. Mainat respondió que sí, aunque no el último día. Lo visitó dos días antes de que ingresara en la UCI. Allí mantuvieron una charla íntima, larga y profundamente emotiva.
Con dificultades para expresarse, Cruz le transmitió un mensaje esperanzador. Le dijo: “Saldré adelante, porque soy muy feliz, he encontrado el amor de mi vida. He tenido suerte y quiero viajar y disfrutar. Saldré adelante”. Palabras que hoy resuenan con más fuerza en Mainat.
Una despedida marcada por el amor
Para Mainat fue desgarrador escuchar esa mezcla de ilusión y fragilidad. Sabía que el diagnóstico era muy complicado, pero respetó su optimismo. Cruz se aferraba a la vida con la pasión de siempre. Reconocía que ya no necesitaba demostrar nada a nadie.
"Morir-se és una merda. Però m’importa més envellir, la decrepitud"
Al llarg de la seva vida, Josep Maria Mainat ha fet moltes coses: de saltar a la fama amb La Trinca a crear Gestmusic, que acabaria convertint-se en un autèntic gegant de la producció televisiva.
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— diariARA (@diariARA) July 25, 2025
El productor recordaba también la felicidad que Toni vivía con su última pareja. “Estaba enamoradísimo, y ella de él también”, explicó emocionado. Ese amor le dio fuerza para luchar hasta el último momento. Una despedida teñida de ternura y esperanza.
El dolor de saber que no había salida
Mainat confesó que, pese a las palabras de Toni, intuía el desenlace. “Yo sabía que no era verdad, estaba la cosa jodida”. Aun así, quiso creer en esa posibilidad remota de milagro. La esperanza, dijo, nunca se pierde del todo.
El final llegó demasiado pronto, dejando proyectos y sueños sin cumplir. Toni quería dedicarse a viajar, a disfrutar de su nueva vida. Esa ilusión quedó truncada, pero su recuerdo sigue intacto.
Un legado imborrable en la memoria colectiva
La Trinca marcó a varias generaciones con su música y humor. Más tarde, como productores, Cruz y Mainat cambiaron la televisión española. Programas innovadores llevaron su sello, consolidando su lugar en la cultura popular.
Hoy, el vacío de Toni se siente tanto en lo personal como en lo profesional. Para Mainat, la vida ya no será la misma. Para los catalanes, su recuerdo quedará unido a la sonrisa y el ingenio.