Doble tragedia mortal en un accidente en la A-54
Un domingo de luto en las carreteras gallegas. Una jornada que debería ser de descanso y tranquilidad se tiñó de negro tras un violento suceso que segó dos vidas de manera abrupta. El asfalto se convirtió en el escenario de una doble tragedia. La tarde transcurría con normalidad hasta que una llamada a los servicios de emergencia rompió la calma dominical.
Varios particulares alertaron al 112 Galicia minutos después de las dos y media de la tarde. Un vehículo había sufrido un grave percance y su estado hacía presagiar lo peor. Inmediatamente, se activó un protocolo de emergencia para movilizar a todos los efectivos necesarios hasta el punto del siniestro. Lo que encontraron al llegar fue una escena desoladora que confirmaba la gravedad del aviso inicial.
Un fatal desenlace en la autovía A-54
El trágico accidente tuvo lugar en la autovía A-54, una vía que conecta Santiago de Compostela con Lugo. Concretamente, el siniestro se produjo a su paso por el municipio coruñés de O Pino.
Según las primeras informaciones, el vehículo circulaba en sentido Arzúa cuando, por causas que ahora investiga la Guardia Civil de Tráfico, se salió de la vía y colisionó violentamente contra la mediana. El impacto fue de tal magnitud que los dos ocupantes del turismo quedaron inconscientes en el acto.
Hasta el lugar se desplazaron con celeridad los profesionales de Urxencias Sanitarias de Galicia-061. También acudieron dotaciones de los Bomberos de Arzúa, agentes de la Guardia Civil de Tráfico y los servicios de mantenimiento de la carretera. A su llegada, los equipos de emergencias trabajaron coordinadamente para atender a las víctimas. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos desplegados, el personal sanitario solo pudo confirmar el fallecimiento de las dos personas implicadas en el siniestro.
La importancia del apoyo psicológico en emergencias
Además del despliegue de sanitarios y bomberos, la central de emergencias del 112 Galicia consideró necesaria la activación de otro recurso crucial. Se alertó a los profesionales del Grupo de Intervención Psicolóxica en Catástrofes e Emerxencias (GIPCE).
Este equipo, perteneciente al Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia, está especializado en ofrecer apoyo emocional inmediato a familiares y afectados en situaciones de alto impacto. Su posible intervención subraya la magnitud del suceso y la preocupación por el bienestar de los allegados de las víctimas.
Los Bomberos de Arzúa, por su parte, se encargaron de las complicadas labores de limpieza de la calzada. Su trabajo fue fundamental para restablecer las condiciones de seguridad en la vía. El objetivo era permitir que la circulación se reanudara lo antes posible, aunque la normalidad tardará en volver para quienes han perdido a sus seres queridos en esta trágica tarde de domingo.
La investigación para esclarecer las causas exactas del accidente sigue su curso, un proceso vital para intentar evitar que sucesos como este vuelvan a repetirse.