En el fútbol, las oportunidades a veces llegan en el momento menos esperado. Y cuando un joven talento español comienza a consolidarse en una liga tan exigente como la española, los grandes clubes no tardan en volver a fijarse en él. Esa es la situación que vive actualmente uno de los extremos más desequilibrantes del campeonato, que tras estar en la órbita del Barça meses atrás, podría acabar ahora en el Atlético de Madrid a petición expresa de Simeone.
Hace apenas unos meses, su nombre sonaba con fuerza en los pasillos del Camp Nou. El FC Barcelona, necesitado de extremos eléctricos capaces de romper líneas, valoró seriamente su fichaje. Sin embargo, la operación no llegó a buen puerto y Bryan Zaragoza acabó saliendo de Granada en dirección a Alemania. El Bayern de Múnich apostó por su talento, invirtiendo 12 millones de euros y cediéndolo de inmediato al Granada CF.

Pero el recorrido no se detuvo ahí. En el pasado verano, fue nuevamente cedido, esta vez a Osasuna, donde ha comenzado a consolidarse como una pieza importante en los esquemas de Vicente Moreno. Sus actuaciones en Pamplona no han pasado desapercibidas.
Números que hablan por sí solos
A pesar de unas molestias físicas que lo han mantenido al margen en las últimas semanas, el atacante ha disputado 21 partidos en LaLiga, sumando 1 gol y 5 asistencias en un total de 1.447 minutos. Más allá de las cifras, su capacidad de desborde, regate y presión tras pérdida han sido claves para Osasuna en varios tramos de la temporada.
Su nivel fue tan convincente que entró en una de las convocatorias de la selección española durante esta campaña. Luis de la Fuente decidió incluirlo por su perfil diferente, aunque en la última lista no pudo estar debido a sus problemas físicos. La confianza en su potencial es total.
Un estilo que encaja con Simeone
Diego Pablo Simeone busca este tipo de jugadores. El técnico argentino, que ha construido un equipo cada vez más ofensivo, necesita extremos capaces de romper líneas en el uno contra uno. En ese contexto, Bryan Zaragoza es uno de los nombres que se contemplan en los despachos del Metropolitano, según confirman desde Fichajes.net.
Con solo 23 años, ha demostrado personalidad, talento y una proyección que no ha pasado inadvertida para la dirección deportiva del Atlético de Madrid. Los rojiblancos contemplan su incorporación como cesión, siguiendo un modelo similar al de otros fichajes recientes.
El futuro del futbolista sigue estando en manos del Bayern de Múnich, que todavía lo ve como un activo valioso. La cesión a Osasuna fue vista como una oportunidad de fogueo, pero una posible segunda etapa en España, ahora en un club Champions como el Atlético, podría ser vista con buenos ojos por parte del club alemán.
Pero tanto el préstamo como el traspaso son opciones valoradas por los directivos colchoneros, que saben que el Bayern es siempre un hueso duro de roer en las negociaciones. En cualquiera de ellas.