El Bernabéu cerró la noche con un resultado favorable al Real Madrid y un debate encendido. La victoria ante el Mallorca ha llegado acompañada de decisiones arbitrales que están dominando la conversación posterior. El encuentro ha dejado un poso de incertidumbre reglamentaria que ha trascendido lo puramente deportivo.
Cinco celebraciones madridistas y tres anulaciones con Sánchez Martínez y Pulido Santana
El partido terminó 2-1, pero el Real Madrid celebró cinco veces dentro del área balear. Tres acciones no subieron al marcador, dos de ellas tras pasar el filtro del VAR. El árbitro principal era José María Sánchez Martínez y en la sala VOR estaba Pulido Santana. El primer gol de Mbappé, en el minuto seis, fue invalidado por un fuera de juego detectado por el VAR.
El segundo tanto anulado al francés llegó ya sin intervención tecnológica, tras una bandera tradicional en el descuento del primer tiempo. Entre medias, el conjunto blanco volteó el marcador con los tantos de Arda Güler y Vinicius, que firmaron su primera y segunda diana del curso, respectivamente.

La ‘inmediatez’ de la mano de Güler, epicentro de la controversia reglamentaria
El tercer gol anulado fue el que más tensión generó en el estadio. Arda Güler marcó en el 56, pero el colegiado lo anuló tras revisión por una mano previa del propio atacante. La normativa vigente invalida cualquier tanto que llegue de forma inmediata a un contacto con la mano, sea voluntario o no. La discusión se centró exactamente en ese concepto de inmediatez.
Tras el toque, el disparo salió a puerta, el guardameta repelió el remate, y el turco convirtió el rechace. Para el equipo arbitral la secuencia formó parte de la misma acción ofensiva, lo que activó la anulación automática del gol.
El mensaje de José Luis Sánchez y la alusión al caso Negreira
Con el pitido final, el periodista José Luis Sánchez publicó un mensaje contundente en sus redes sociales. Escribió que “hay que sacar al Real Madrid de esta putrefacción”, antes de añadir “mugrienta Liga Negreira”. La expresión apela a la polémica judicial por los pagos vinculados al Barça, asunto que el entorno madridista suele esgrimir cuando cuestiona la limpieza competitiva. Su comentario se sumó a otras reacciones airadas de perfiles mediáticos afines al club, que interpretaron las anulaciones como un patrón sancionador excesivo.
Más allá de la tormenta reglamentaria, el juego ofreció conclusiones sólidas para ambos equipos. El Madrid fue superior durante amplios tramos, aunque el Mallorca dispuso de oportunidades claras para igualar. El tanto inicial de Muriqi, a balón parado, supuso el primer gol encajado por los de Xabi Alonso esta temporada.
Con nueve puntos en tres jornadas, el conjunto blanco mantiene el pleno y aprieta a sus perseguidores. La semana arrancará con presión añadida para Barça, Athletic y Villarreal, obligados a responder para sostener el pulso en la zona alta.