El día de hoy era sin duda un partido clave para los intereses del Girona FC, el cual atravesaba una racha de resultados muy mala en las últimas jornadas de Liga. Los de Míchel Sánchez empezaron la temporada con mucha ilusión, después de un año histórico que les consagró con una clasificación para la Champions League. Sin embargo, el entrar en "una nueva dimensión" no les ha ido muy bien a los jugadores y al técnico de Vallecas.
Los catalanes empezaron la temporada con algunos altibajos, pero manteniéndose en la zona alta de la clasificación y soñando con volver a repetir puestos europeos. No obstante, poco a poco el equipo se fue desinflando, y ni con un calendario menos exigente consiguieron mostrar ese juego que enamoró a toda Europa hace ya un año. Los blanc-i-vermelles llegaban al encuentro de hoy ante el Alavés con una de las peores dinámicas de La Liga, encadenando un total de 7 partidos seguidos sin ganar.
Hoy, esa racha se ha ampliado a 8 encuentros, ya que el equipo de Míchel Sánchez se ha visto totalmente superado por el Alavés, perdiendo por 0 goles a 1. El equipo vitoriano llegaba al encuentro sin margen de error para no volver al descenso, mientras que los catalanes aún disponían 7 puntos de ventaja con la zona roja de LaLiga. Ahora, los de Míchel pueden ver como, si gana el Leganés, la distancia con la zona de descenso se puede achicar a solo 4 puntos.

Uno de los jugadores señalados
Desde principios de temporada, cuando las cosas no empezaban a ir bien, uno de los grandes señalados empezó a ser Abel Ruiz. El ex del Sporting de Braga llegó al Girona para suplir al pichichi Artem Dovbyk, y en ningún momento ha dado la talla. El canterano del F.C Barcelona salía de inicio en el encuentro de hoy tras dos meses de baja por lesión, y ha sido sustituido en el minuto 68.
Entre pitos, insultos y abucheos, Abel ha abandonado el partido para dar paso a Christian Stuani, el cual, en poco más de media hora ha generado mucho más peligro que él. El Uruguayo lleva 6 goles en Liga, mientras que Abel ha conseguido anotar tan solo 4 tantos con muchos más minutos a sus espaldas. En total, el conjunto catalán todavía tiene 8 finales por delante para no volver a repetir aquel terrible año a los mandos de Eusebio, donde acabaron descendiendo a Segunda División.
La realidad, pero, es que de aquí al final de temporada, hay jugadores como Abel Ruiz que ya no cuentan con el apoyo de la afición del Girona. Así pues, veremos si en las próximas jornadas, a base de buen rendimiento, el delantero consigue recuperar esa confianza y ayudar al equipo a evitar el posible descenso.