Crece la violencia en las cárceles catalanas: los datos que lo confirman
Las prisiones catalanas aplicaron durante el año pasado 8.289 veces medidas coercitivas a los presos. Esto reprsesenta un 14,6% más que el año anterior, con 7.229 ocasiones. Son datos de los juzgados de vigilancia penitenciaria catalanes.
Las medidas coercitivas incluyen tanto las contenciones mecánicas como algunas medidas menos estrictas como esposas, la porra o el aislamiento.
Por su parte, las limitaciones de régimen penitenciario fueron 2.816, algo menos que las 3.145 de 2023. La Xarxa Dret i Presó ha criticado las cifras y asegura que el sistema penitenciario catalán se está decantando más hacia el punitivismo. Fuentes del Departament de Justícia aseguran que todas las decisiones se supervisan.
Las medidas coercitivas han pasado de 2.225 en el año 1999 a las 8.289 de 2024. En 2019 se llegó al récord de 5.437, pero en 2020 y 2021 disminuyeron. No obstante, en 2022 se rozaron los 6.000 casos, en 2023 se superaron los 7.200 y el año pasado sumaron más de 1.000 más en un solo año.
En cuanto a las limitaciones regimentales, pasaron de 23 en el año 1999 a 781 en 2012. En 2013 se produjo un gran salto, hasta las 3.446 y se alcanzó un pico en 2017, con 5.305. Desde entonces bajó hasta las 2.054 de 2022. En 2023 volvieron a superar las 3.100 y el año pasado se quedaron en 2.816.
La Xarxa Dret i Presó considera muy graves estas cifras, ya que triplican las cifras de Andalucía, que tiene más reclusos que Catalunya. "Todo ello evidencia un abuso en el uso de los medios coercitivos y la falta de estrategias de desescalada de los conflictos en el interior de las prisiones". Así lo consideran.
Así, consideran que la política penitenciaria catalana se basa en "la aplicación desmedida de los medios coercitivos y limitaciones de la vida ordinaria regimental". "Estamos claramente en un camino de política penitenciaria que abandona postulados rehabilitadores a favor de modelos puramente coercitivos y punitivos", opinan.
Por todo esto, la plataforma pide revisar el modelo penitenciario catalán y observar otros sistemas penitenciarios para minimizar la limitación de derechos a los reclusos. También ha anunciado que comunicará estos datos al Comité de Prevención de la Tortura del Consejo de Europa, que en verano ya advirtió de la excesiva cifra de contenciones mecánicas.
Fuentes de Justicia explican que los datos no han variado mucho en los últimos años y que no se puede comparar el sistema penitenciario catalán y del resto de España. Esto se explica porque en las prisiones españolas existe el llamado fichero de internos de especial seguimiento (FIES) que ya incluye algunas medidas restrictivas. Este sistema no se utiliza en Catalunya.
En todo caso, Justicia asegura que todas las medidas coercitivas y limitaciones regimentales se comunican a los juzgados de vigilancia penitenciaria.