La última hora de Meghan Markle (duquesa de Sussex) que dejará sin aliento a su marido
La Casa Real británica ha dado un nuevo y significativo paso que, según observadores de la realeza, representa un gesto claro para marcar distancia con Meghan Markle y el príncipe Harry. El plan, recientemente puesto en marcha por la princesa de Gales, Kate Middleton, ha sido interpretado como una muestra más de que la Corona busca reposicionar sus prioridades. Tras la salida de los duques de Sussex de la vida institucional del Reino Unido.
Durante la visita oficial de Melania Trump a Inglaterra, se organizó un acto en solitario entre la primera dama de Estados Unidos y Kate Middleton. El gran evento tuvo lugar antes de que Melania Trump se reuniera con su marido en Chequers, la casa de campo del actual Primer Ministro británico, Keir Starmer. Además, ofreció un espectáculo visual muy simbólico.
Ambas mujeres compartieron una jornada con niños en plena naturaleza, en un escenario cargado de significado: los jardines de Frogmore. Estos jardines, que forman parte de Frogmore Cottage, fueron el hogar del príncipe Harry y Meghan Markle durante su etapa en Reino Unido.
La Corona británica utiliza la antigua vivienda de Meghan Markle para hacer actos oficiales
No es un lugar cualquiera; tal como reveló Harry en sus memorias, se trata de su “lugar favorito en el mundo”. Escoger este entorno para que Kate Middleton presentara su nuevo trabajo con los Scouts no ha pasado desapercibido.
Las imágenes, que ya circulan ampliamente en medios y redes sociales, muestran a la princesa rodeada de niños, sonriente y relajada. En un entorno bucólico que resalta aún más la narrativa de cercanía, compromiso social y armonía que la familia real quiere proyectar. Algo que no habrá gustado nada a Meghan Markle.
Meghan Markle no ha dado declaraciones tras el movimiento que ha realizado la Corona británica
La elección de este espacio no fue casual. Al utilizar la antigua residencia de Meghan y Harry para actos oficiales, y especialmente para uno tan mediático, la Corona demuestra que ha dejado atrás el capítulo de los Sussex. Es una forma de apropiarse simbólicamente de lo que en su momento fue territorio emocional de la pareja, y redirigirlo hacia su nuevo enfoque institucional.
En definitiva, esta iniciativa refuerza la percepción de que la Corona británica continúa reconfigurando su imagen pública, y que Kate Middleton es una figura central en esa estrategia. Mientras tanto, el distanciamiento con Meghan Markle parece cada vez más marcado, tanto en lo simbólico como en lo práctico. Es más, Meghan Markle aún no se ha pronunciado sobre este hecho, demostrando así que ella también está distanciada de la institución.