abril 25, 2026

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El consejo culinario – equivocado – del padre de Lamine Yamal

Mounir Nasraoui vuelve a causar tendencia por una polémica, aunque esta vez en el campo gastronómico

La familia Yamal vuelve a marcar la conversación con un vídeo casero que atrapa desde el primer segundo. No hay ruedas de prensa ni celebraciones deportivas, sino una receta directa, mucho desparpajo y un consejo que enciende las redes.

El clip mezcla cocina cotidiana, carisma y la inevitable curiosidad que rodea a Lamine, ahora convertido en icono global. Quien protagoniza el vídeo es, cómo no, su padre, Mounir Nasraoui, cómodo ante la cámara y dispuesto a defender su manera de entender los fogones.

El truco del aceite en el agua y por qué la técnica no funciona

En su “masterclass” de macarrones, Mounir recomienda añadir aceite de oliva virgen extra al agua de cocción. Asegura que así la pasta no se pegará, prometiendo una olla dócil y un resultado impecable en el plato final. La idea suena convincente, aunque la técnica falla por una razón muy simple.

El aceite flota sobre la superficie y apenas entra en contacto real con la pasta hirviendo. La fricción entre piezas se produce por el almidón liberado, que no desaparece con un velo aceitoso superficial. Lo útil para evitar pegotes es una olla amplia, agua generosa y remover con decisión en el primer minuto. Así lo aseveran los expertos en la materia.

Además, el aceite deja una película resbaladiza que dificulta que la salsa se adhiera con firmeza. Esa capa impide el abrazo entre pasta y condimento, restando brillo, intensidad y memoria gustativa al bocado. El resultado es un plato menos sabroso, aunque parezca más “suave” en la primera impresión.

Reacciones en redes y el fenómeno del “chef Hustle Hard”

El vídeo corre como la pólvora y los comentarios se reparten entre halagos, bromas y correcciones didácticas. Varios cocineros y foodies recuerdan que el secreto está en el movimiento y el control del almidón. La comunidad insiste en que el buen manejo de la cocción es un gesto sencillo y definitivo.

El propio Mounir se muestra meticuloso con el sofrito y los tiempos, detalles que sí suman calidad. Se quita los anillos antes de cocinar, recomienda paciencia con la cebolla y pica la carne con insistencia. Esa parte del método convence incluso a quienes discrepan del aceite en el agua de cocción.

Qué hacer para unos macarrones que seduzcan a la salsa

La ruta fiable empieza con agua abundante y salada, hervor alegre y movimiento al inicio. La pasta debe salir al dente, con el centro firme, lista para terminar su viaje dentro de la salsa caliente. Allí se completa la cocción, ganando cohesión y afinando la textura con suavidad controlada. El elemento mágico es un cucharón del agua de cocción, rica en almidón y capaz de emulsionar.

Esa emulsión crea un lazo estable entre grasa y líquido, envolviendo cada macarrón con brillo y sabor. La mezcla se vuelve cremosa sin natas añadidas, conquistando paladares con técnica sencilla y resultado elegante. Si la pasta va a una ensalada y se guardará en frío, un hilo de aceite sí tiene sentido. Evita que se apelmace al reposar y no interfiere porque no habrá salsa que deba agarrarse. En cambio, para platos con ragú, tomate o pesto, el aceite en el agua es un paso inútil y contraproducente.

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