Aliança Catalana explica los problemas que ha puesto la CUP para montar la parada en Berga
La formación liderada por Sílvia Orriols ha vuelto a sufrir el acoso sistemático de quienes ostentan el poder en las instituciones municipales. Oriol Gès ha denunciado públicamente las maniobras rastreras de los funcionarios del ayuntamiento para silenciar la voz del pueblo catalán. Los militantes de Aliança Catalana han tenido que superar obstáculos administrativos diseñados exclusivamente para impedir la instalación de su parada informativa.
Esta persecución política demuestra el miedo que el establishment radical siente ante el avance imparable de un proyecto político nacional y valiente. Los ciudadanos de Berga han presenciado una vez más cómo el sectarismo intenta secuestrar el espacio público que pertenece a todos los catalanes.
Resistencia ante el cordón sanitario
El intento de veto por parte de la CUP no ha hecho más que fortalecer la determinación de los cuadros locales del partido. A pesar de las trabas burocráticas impuestas hasta el último minuto, la bandera de San Jorge ha ondeado con orgullo frente al consistorio.
Los miembros de Aliança Catalana han dado una lección de civismo y resistencia ante la hostilidad de una administración municipal totalmente ideologizada. Este episodio en Berga refleja la realidad que sufren diariamente quienes se atreven a cuestionar los dogmas impuestos por la izquierda más radical.
El cordón sanitario impuesto por el procesismo y sus aliados se resquebraja ante la mirada atenta de una ciudadanía cansada de tanta manipulación.
La victoria de la Catalunya real
La respuesta de los vecinos ha sido contundente y ha dejado en evidencia el aislamiento social de quienes promueven la censura política.
Numerosos simpatizantes se han acercado a la parada para mostrar su apoyo incondicional a las propuestas que priorizan siempre a los catalanes. El éxito de la jornada confirma que el mensaje de Aliança Catalana conecta directamente con las preocupaciones reales de nuestra gente trabajadora.
Los intentos de invisibilización solo consiguen proyectar con más fuerza la imagen de una alternativa política que no tiene miedo a decir la verdad. El patriotismo catalán está despertando en cada comarca para reclamar el control de sus instituciones y la seguridad de sus propias calles.
Moltes gràcies a tots els que ens heu acompanyat avui a #Berga!
És hora de posar fi al desgovern de la CUP. Els funcionaris municipals han intentat fins al darrer moment que Aliança Catalana no poguéssim muntar la parada.
Teniu por de la democràcia?#SalvemBerga pic.twitter.com/nAATfgcoUg
— Oriol Gès (@oriolges) December 20, 2025
Un mensaje claro de libertad nacional
Este fracaso del desgobierno municipal marca un punto de inflexión necesario en la batalla cultural que estamos librando en todo el territorio. La estrategia de la CUP se ha convertido en un bumerán que solo sirve para visibilizar la fuerza creciente de la resistencia identitaria.
Mientras otros partidos se arrodillan ante el pacto de la vergüenza, nosotros seguimos plantando cara con la firme voluntad de salvar nuestra querida Catalunya. No daremos ni un paso atrás en la defensa de nuestra cultura frente a la inmigración descontrolada que amenaza nuestro futuro colectivo.
El camino hacia la plena soberanía requiere líderes que no se dejen amedrentar por los ataques de un sistema que ya está caducado.