Aliança Catalana estalla por la situación de los Mossos: ‘Mientras los delincuentes…’
Aliança Catalana ha vuelto a poner sobre la mesa una realidad que el establishment prefiere ocultar bajo la alfombra institucional. El 16 de enero, el partido publicó en la red social X un mensaje demoledor que ha generado casi 22.000 visualizaciones en pocas horas.
El contenido del tuit evidencia un contraste tan brutal que resulta imposible de justificar por parte del gobierno autonómico. Mientras los delincuentes circulan con vehículos de alta gama como Porsche, Mercedes y BMW, los Mossos d'Esquadra deben trabajar con un parque móvil absolutamente degradado.
La denuncia de Aliança Catalana enumera una lista escalofriante de carencias: motocicletas con casi 20 años de antigüedad, coches patrulla sin la ITV en vigor, vehículos que pasan más tiempo en el taller que en el carrer. También destaca la falta de tarjetas de combustible para poder repostar y mamparas de seguridad ausentes en diversos vehículos operativos. La pregunta final del tuit es tan directa como incómoda para el gobierno procesista: "¿Así es como el gobierno pretende garantizar seguridad y orden en Catalunya?"
El informe sindical que confirma el desastre
La denuncia de Aliança Catalana no es una exageración política ni una estrategia de confrontación sin fundamento real detrás. El sindicato policial USPAC-USCOP ha publicado un informe devastador que confirma cada una de las acusaciones lanzadas por el partido identitario catalán. El documento detalla comisaría por comisaría el estado lamentable del parque móvil de los Mossos d'Esquadra en todo el territorio.
En Lleida, por ejemplo, nueve vehículos estaban fuera de servicio el pasado 12 de enero, obligando a solicitar coches a otras unidades.
La situación en la Región Policial de Girona es igualmente dramática según el exhaustivo informe del sindicato mayoritario entre agentes. En Santa Coloma de Farners hay seis vehículos fuera de servicio, mientras que en Blanes son cinco los coches al taller.
Mentre els delinqüents circulen amb Porsche, Mercedes i BMW…
Els nostres @mossos han de treballar amb:
▪️ Motos amb gairebé 20 anys.
▪️ Cotxes sense ITV.
▪️ Vehicles que es passen més temps al taller que al carrer.
▪️ Sense targeta de combustible.Així és com el @govern pretén…
— Aliança Catalana (@CatalunyaAC) January 16, 2026
Figueres tiene ocho vehículos inoperativos, y Olot ha tenido que ceder tres coches para compensar las carencias de otras comisarías. La situación más preocupante se registra en Tráfico Girona, con diecisiete vehículos "fuera de combate" el pasado 9 de enero, incluyendo cinco motocicletas.
La Región Policial Metropolitana Norte tampoco se salva de este desastre administrativo que afecta directamente a la seguridad ciudadana. En Caldes de Montbui, con una comisaría ya de por sí en grave estado de infraestructura, solo hay tres vehículos disponibles. Dos de ellos tienen deficiencias importantes, siendo el Land Cruiser el único plenamente operativo en toda la comisaría. En Sant Cugat del Vallès, los agentes se ven obligados a utilizar un vehículo sin la ITV pasada, exponiendo a los propios mossos a posibles sanciones administrativas mientras intentan garantizar el orden público.
Las promesas incumplidas del procesismo
Hace poco más de cinco años, el entonces Conseller de Interior, el Director General de la Policía y el Comisario en Jefe presentaban con gran pompa los nuevos vehículos de seguridad ciudadana a bombo y platillo. Destacaban la mejora en visibilidad, la importante renovación tecnológica que supondría y la mejora medioambiental y de seguridad activa y pasiva.
Según sus palabras grandilocuentes, los nuevos vehículos habían sido sometidos a una rigurosa evaluación de elementos accesorios y distribución interna. Todo ello supondría una mejora sustancial que aumentaría la seguridad y facilitaría el trabajo de los mossos y las mosses.
La realidad cinco años después no puede contrastar más brutalmente con aquellas promesas vacías del establishment procesista de siempre. Los vehículos entran constantemente al taller por averías, pero se quedan allí durante períodos largos de tiempo por culpa de una gestión calamitosa. El sindicato USPAC-USCOP desconoce si el problema radica en la mala calidad de las modificaciones para adaptar los vehículos comerciales o en el pésimo servicio de mantenimiento de la empresa de renting Freaking. Lo que sí está claro es que alguien tiene que rendir cuentas por este desastre que pone en riesgo la seguridad.
El silencio cómplice
Desde Aliança Catalana se exige que todos aquellos responsables políticos que se llenaron la boca anunciando la adquisición de estos vehículos se pasen por las comisarías a ver el estado real del parque móvil.
La respuesta será, como siempre, el silencio cómplice del establishment que prefiere mirar hacia otro lado cuando se trata de problemas reales. Mientras tanto, los Mossos d'Esquadra siguen trabajando en condiciones absolutamente precarias, con vehículos que avergonzarían a cualquier cuerpo policial del primer mundo desarrollado.
El tuit de Aliança Catalana ha logrado lo que los medios subvencionados jamás harían: poner el foco en un problema estructural gravísimo. El contraste entre delincuentes con vehículos de lujo y policías con coches sin ITV es la perfecta metáfora del desastre de gestión procesista. Una vez más, Aliança Catalana rompe el cordón del silencio que mantienen PSC, Junts y ERC sobre los problemas reales de Catalunya.