Marc Cartes, dos de sus personajes más recordados, uno totalmente diferente a Andreu
Marc Cartes es un habitual de TV3. Ha participado en la mayor parte de las series más recordadas de la cadena. Y no solo ha participado sino que además ha interpretado a personajes de los que hoy en día todavía se habla. Ahora lo podemos ver como Andreu en ‘Com si fos ahir’.
Una buena persona, a veces demasiado. Siempre preocupado por los demás aunque le hayan engañado muchas veces. Busca la paz y la buena armonía entre las personas. Un personaje que se parece al de Jaume en ‘Poblenou’, el primer culebrón de TV3 o incluso a Julià, el veterinario de Ventdelplà. No se parece tanto al Víctor de ‘El cor de la ciutat’ o al Carles Moreno de ‘Kubala, Moreno i Manchón’, dos personajes que sin ser malos tenían algo – bastante – más de jeta.
Salvador Borés, el personaje más icónico de Marc Cartes
Pero a quien no se parece en nada Andreu – de hecho es todo lo contrario – es a Salvador Borés. El malo por excelencia de las series de TV3. El que lidera los ránkings de crímenes. Un psicópata atrapado por un secreto de su oscuro pasado que desencadenó hechos terribles.
De personaje encantador a asesino en serie. Pareja de Gemma Aymerich (Montse Germán), todo formaba parte de un plan para apoderarse de la empresa ALA Transports. Con lo que no contaba Borés es que se enamoraría de Gemma. Pese a que era un tipo muy inteligente, también cometió errores y fue detenido. Intentó fugarse y casi le sale bien pero finalmente fue juzgado.
Fue condenado pero cumplió su pena en un psiquiátrico. Pasaron siete años y lo soltaron por ,aparentemente, haberse curado. Esa fue la gran duda que tuvieron no solo el resto de personajes sino también los centenares de miles de espectadores que veían el culebrón cada tarde.
Después de que los guionistas jugaran a despistar al público, en el último capítulo se supo todo. La culpable de los asesinatos era Asensi, para proteger a su hijo Òscar. Salvador Borés no había matado a nadie e incluso salvó a Gemma y a su hija Estel de una muerte segura.
Después, mató a Asensi a puñaladas. Él mismo se dio cuenta que con una puñalada hubiera servido y así se lo dijo a Gemma. No estaba curado y decidió suicidarse. No sin antes entregarle a Gemma la documentación sobre su origen. Algo que, podía explicar en parte, su enfermedad mental.
Después de 469 capítulos, Salvador comprendió el motivo por el que su padre mató a su familia, totalmente desesperado. En realidad era un Aymerich pero su propio hermano, Benjamí, quemó el testamento que así lo demostraba. Algo que hubiera dado un giro de 180 grados a la maltrecha economía familiar de los Borés.