La mañana ha comenzado con graves complicaciones en las carreteras catalanas debido a múltiples incidentes que han puesto en apuros la normalidad en la circulación. El descenso de las temperaturas y la formación de placas de hielo han sido factores determinantes en algunos los siniestros, causando cortes de tráfico y retenciones en diversas zonas.
El primero de los accidentes ha tenido lugar en la C-244, entre la Torre de Claramunt y Capellades. Un vehículo, aparentemente por culpa de las bajas temperaturas y el hielo acumulado, ha perdido el control. El choque ha obligado a las autoridades a cortar completamente la vía. Las condiciones del asfalto, peligrosas debido a las placas de hielo, han llevado a Trànsit a advertir a los conductores de extremar las precauciones en este tramo. Aunque aún no han trascendido datos sobre los posibles heridos o daños materiales, la circulación permanece completamente detenida.
El segundo incidente ha ocurrido en la C-17, en Gurb, en sentido Ripoll. En este caso, cuatro turismos han colisionado, ocasionando un importante caos en la circulación. El accidente múltiple ha provocado el corte de los carriles y ha obligado a los servicios de emergencia a intervenir con rapidez. Eso sí, sobre las 09:15 horas la circulación se ha reprendido y en estos instantes queda tan solo un carril cortado.
Otros incidentes en la red viaria catalana
Estos no han sido los únicos accidentes registrados en la mañana. En la C-25, a la altura de Gurb, un camión ha quedado implicado en un siniestro, dejando solo un carril abierto al tráfico. La situación ha generado nuevas retenciones en este eje clave de la red viaria catalana.
Además, en la N-260, en Riudaura, un camión averiado ha bloqueado el carril derecho en sentido Ripoll. Este incidente ha complicado aún más la circulación en la comarca, sumándose al caos ya existente. Por último, en la N-II, en Girona, un turismo se ha incendiado, lo que ha obligado a cortar parcialmente la vía y desviar el tráfico a través de un paso alternativo. Los Bomberos trabajan intensamente para sofocar las llamas y asegurar la zona.
Y ya hemos hablado previamente sobre otro accidente en la C-32 a la altura de Cornellà de Llobregat entre dos turismos. Este incidente ha ocasionado hasta 14 kilómetros de colas. La situación va normalizándose poco a poco con el paso de los minutos.
La acumulación de accidentes ha convertido la mañana en un auténtico caos en las carreteras catalanas. Los conductores han tenido que enfrentarse a largas retenciones, desvíos inesperados y condiciones de circulación complicadas. Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios y circular con extrema prudencia, especialmente en las áreas afectadas por el hielo.