Un trágico hallazgo conmocionó este lunes a una población situada junto al río Ebro. Un ciudadano que paseaba por la zona alertó a los servicios de emergencia tras descubrir algo inesperado flotando en las aguas. La rapidez con la que actuaron las autoridades permitió recuperar el cuerpo, aunque las circunstancias iniciales alrededor del suceso han generado gran incertidumbre entre los vecinos.
Alerta al mediodía: la rápida actuación de los servicios de emergencia
La llamada al teléfono de emergencias 112 se produjo alrededor de las 12:45 horas, cuando un testigo que caminaba cerca de la orilla divisó lo que parecía ser un cuerpo humano flotando en el río Ebro, aproximadamente a 700 metros del conocido puente de l'Aldea, en Amposta.
Inmediatamente después de recibir la alerta, los efectivos del cuerpo de Bomberos se desplazaron hasta la zona señalada. Tras varios minutos, los equipos de rescate lograron recuperar el cadáver y lo trasladaron hasta la orilla para llevar a cabo las primeras valoraciones sobre su estado y circunstancias del fallecimiento.

Sin signos de violencia, pero llena de interrogantes
Las primeras investigaciones llevadas a cabo por agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil han permitido aclarar algunos aspectos fundamentales. Según los datos preliminares, el cuerpo recuperado pertenece a una mujer de entre 25 y 35 años, cuya identidad todavía no ha podido ser determinada por la ausencia total de documentación.
Llamativamente, la mujer vestía un pijama y llevaba consigo diversas joyas y complementos personales. Estos detalles han añadido aún más misterio al caso, ya que no encajan con una actividad habitual cerca del río ni tampoco con una víctima de accidente convencional en la zona.
La ausencia de signos evidentes de violencia en la primera inspección visual del cadáver ha hecho que los investigadores descarten inicialmente la posibilidad de un crimen. Sin embargo, la extraña circunstancia de su vestimenta y la falta de documentos de identificación mantienen todas las hipótesis abiertas sobre cómo y por qué llegó allí el cuerpo.

Entre seis y doce horas en el agua
Una de las primeras conclusiones relevantes que se han podido extraer es que la mujer podría llevar sin vida entre seis y doce horas antes de ser encontrada. Este dato temporal, aunque aproximado, permitirá a los agentes encargados del caso rastrear los últimos movimientos de la víctima mediante cámaras de seguridad o testimonios que pudieran aportar vecinos de la zona.
La investigación continúa abierta
Las diligencias derivadas del suceso han quedado bajo la responsabilidad del juzgado de guardia de Amposta, que coordina ya con los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil la identificación y esclarecimiento de los hechos. En este sentido, será fundamental el trabajo forense, que aportará datos esenciales para determinar la causa exacta del fallecimiento.
La colaboración ciudadana también será vital en esta fase. Las autoridades han pedido públicamente que cualquier persona que pueda aportar información relevante sobre posibles desapariciones o movimientos sospechosos recientes lo comunique de inmediato a los cuerpos policiales.