Una escena insólita ha dejado sin palabras a millones de usuarios en las redes sociales. El video, compartido por la cuenta de Twitter @ceciarmy, muestra a un mono trepado a lo alto de un árbol… con un cachorro entre los brazos. Lo que podría parecer al principio una imagen tierna o incluso simpática, rápidamente se transforma en una situación de riesgo máximo. El pequeño perro, totalmente indefenso, se convierte por varios segundos en el inesperado rehén de un animal salvaje que lo transporta de rama en rama a una altura considerable.
El video, que ya acumula más de 6,4 millones de visualizaciones, comienza con el mono en lo alto de un árbol, aferrado con fuerza al cachorro, mientras observa su entorno desde una posición elevada. En un momento dado, salta con el animal en brazos desde un tronco a otro, como si se tratara de una cría suya.

A lo largo de los 30 segundos de duración del clip, se ve al mono moverse con agilidad mientras sostiene al perro, que se mantiene quieto, sin ladrar ni forcejear. Finalmente, la escena termina con el mono descendiendo del árbol y dejando al cachorro sano y salvo en el suelo, momento en el que el pequeño animal recupera la libertad.
¿Es normal?
Aunque el cachorro parece ileso, la situación no deja de ser alarmante. La escena ha generado asombro y también preocupación por los riesgos que implican este tipo de interacciones entre especies. ¿Por qué un mono actuaría así? ¿Es un juego, un comportamiento maternal mal dirigido, o una señal de territorialidad?
Los expertos en comportamiento animal señalan que este tipo de acciones no son tan inusuales como podrían parecer. En varias regiones del sur de Asia y algunas zonas urbanas de África, los monos han comenzado a convivir de forma más cercana con los humanos debido a la expansión urbana, la pérdida de su hábitat y la disponibilidad de comida en áreas pobladas. En ese proceso, los primates han aprendido a interactuar con distintos objetos y seres vivos, incluidos perros.
En algunos casos, los monos pueden ver a los cachorros como una amenaza, un juguete o incluso como una cría adoptiva. Es posible que el mono del video haya sentido una especie de impulso maternal o protector hacia el perrito, tomándolo como si fuera suyo. Este fenómeno se ha registrado anteriormente, especialmente en hembras que han perdido a sus propias crías o en monos jóvenes que imitan comportamientos adultos.
También puede haber una intención de dominancia. Para algunos primates, coger a otro animal —incluso sin lastimarlo— puede ser una forma de demostrar control sobre su entorno. Esta actitud puede escalar si no se interviene, y en algunos casos se han documentado situaciones trágicas donde los cachorros no han salido ilesos. Por ello, aunque el final del video de @ceciarmy resulta tranquilizador, el episodio en sí subraya un peligro real.
La relación entre perros y monos es compleja. En algunas culturas y regiones, ambos animales coexisten en los mismos espacios urbanos, pero no siempre en armonía. Los perros suelen ser territoriales y los monos, muy curiosos. Esa combinación puede dar lugar tanto a juegos como a enfrentamientos. En otras ocasiones, como parece ocurrir en el video, se genera una interacción ambigua donde el mono impone su voluntad sobre el cachorro sin que este reaccione con agresividad.
Un detalle curioso del video es el comportamiento del perro. A pesar de estar en una situación anómala, suspendido entre las ramas y sin el suelo bajo sus patas, el cachorro no parece nervioso ni intenta escapar. Esto podría deberse a su corta edad o a un temperamento muy dócil, pero también podría ser una reacción de estrés y sumisión. Los cachorros, especialmente cuando están asustados, tienden a quedarse inmóviles como mecanismo de defensa.