Hombre con expresión de frustración frente a un edificio de seguridad social.

Atención autónomos: La pensión máxima que cobrarás en 2025

El Gobierno central ha marcado un nuevo límite

Muchos profesionales por cuenta propia se preguntan si podrán igualar, o al menos acercarse, a la pensión de un asalariado con mayor cotización. Las diferencias en las bases de cotización generan inquietud e invitan a planificar la jubilación con antelación. Cada uno, según su situación, ha de valorar si conviene aportar más, reducir la base o diversificar formas de ahorro.

En España, la cuantía final de la pensión de jubilación se calcula a partir de los últimos 25 años de cotización. Esa media determina la llamada base reguladora, a la que se aplican porcentajes en función de los años totales cotizados. Para muchos autónomos, los periodos prolongados con base mínima suponen recibir un importe inferior al de un asalariado que haya cotizado por el Régimen General.

Una trabajadora autónoma
Una trabajadora autónoma | Canva

Quienes cotizan por la base máxima, en cambio, buscan acercar su pensión a la cifra más elevada posible. Este tope en 2025 se establece en 4.909,50 euros de base de cotización, reflejando los ingresos de los trabajadores con mayor tramo de Rendimientos Netos Mensuales. Aun así, no todo se traduce en la misma cuantía cuando llega el momento de jubilarse, puesto que entran en juego topes y porcentajes.

Peor que los asalariados

La Seguridad Social fija un límite superior de pensión que afecta a cualquier cotizante, sea autónomo o asalariado, para no sobrepasar cierto umbral. En 2025, ese máximo legal está fijado en 3.267 euros mensuales, por encima del cual no se pueden abonar prestaciones de jubilación. Ni siquiera quienes hayan mantenido la base máxima durante toda su vida laboral podrán superar ese tope.

Este techo funciona de manera que, si los cálculos teóricos sugirieran una base reguladora por encima del límite, se aplica la cuantía máxima y no se sube más. Para el resto, la pensión depende del resultado de la media de las cotizaciones, multiplicada por el porcentaje correspondiente a los años totales trabajados. Un autónomo que opte por bases altas y complete las décadas necesarias, se acercará al máximo, pero nunca lo rebasará.

En 2024, según cifras del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la pensión media de un autónomo se situó en 967 euros, 640 menos que la media de un asalariado. Esa diferencia marca un gran abismo, pero no implica que todos los autónomos vayan a recibir ese importe. Hay quien, tras muchos años cotizando por lo más alto, lograría superarlo, si no fuera por la barrera que existe para todos los regímenes.

La legislación contempla este tipo de disposiciones para mantener un equilibrio en el sistema de pensiones. Aunque algunos lo consideren un freno a su esfuerzo cotizador, otros lo ven como una forma de garantizar una solidaridad en las prestaciones. En cualquier caso, la recomendación es clara: informarse bien, cotizar de acuerdo con las metas de jubilación y tener presente que, en 2025, los 3.267 euros mensuales constituyen la frontera que ningún pensionista podrá sobrepasar.