Cada Nochevieja, muchas familias catalanas siguen con emoción el programa especial de las campanadas en TV3. Mientras brindan por el nuevo año, otro elemento capta su atención: el primer anuncio publicitario. Esta tradición, presente desde hace décadas, genera un juego entre los espectadores. Algunos intentan adivinar qué compañía tendrá el privilegio de inaugurar el nuevo año. Otros, simplemente, lo analizan como un símbolo de la importancia comercial y cultural del momento.
Sin embargo, lo ocurrido el año pasado en TV3 generó una ola de indignación que aún resuena en la sociedad catalana. El primer anuncio del 2024 no fue en catalán, sino en castellano, algo que sorprendió a miles de espectadores. La protagonista de esta controversia fue Telefónica, una conocida compañía de telecomunicaciones que eligió la lengua castellana para dirigirse a la audiencia de la televisión pública catalana. Para paliar la situación, se incluyeron subtítulos en catalán, pero el gesto fue insuficiente para evitar la polémica.
La decisión de emitir un anuncio en castellano en una cadena que simboliza la defensa de la lengua catalana levantó ampollas. TV3 ha sido, desde su fundación, un referente en la promoción del catalán. La cadena siempre ha defendido el uso de la lengua propia de Catalunya como una herramienta de cohesión cultural y social. Por ello, ver relegado el catalán a unos simples subtítulos resultó ofensivo para una parte importante de la audiencia.
Las redes sociales no tardaron en estallar. Los comentarios de los espectadores fueron tan duros como numerosos. Frases como “vergonzoso”, “somos una colonia” o “cerremos el chiringuito” inundaron Twitter y otras plataformas. Muchos expresaron su indignación y acusaron a TV3 de “venderse” a las grandes compañías, poniendo el dinero por encima del respeto a la lengua catalana.
¿Qué ocurrirá en 2025?
Este tipo de anuncios no son baratos. Las cadenas de televisión, incluida TV3, aprovechan el momento clave de las campanadas para negociar grandes contratos publicitarios. Ser el primer anuncio del año supone una enorme visibilidad y un impacto mediático considerable. Las marcas pagan cifras astronómicas para asegurarse ese espacio, conscientes de que miles de hogares estarán pendientes de la televisión en ese preciso instante.
En este contexto, la emisión del anuncio de Telefónica fue percibida como una concesión a intereses comerciales. Muchas voces reclamaron que TV3 debería haber exigido una versión en catalán del spot. Argumentaron que, siendo una cadena pública, tiene la responsabilidad de proteger y potenciar la lengua catalana en todas las emisiones. Desde TV3 no se ofrecieron demasiadas explicaciones tras la polémica.
Con la llegada de 2025 a la vuelta de la esquina, vuelve a surgir la incertidumbre. ¿Se repetirá lo ocurrido el año pasado? Las miradas estarán más atentas que nunca al primer anuncio de TV3. La cadena pública catalana sabe que cualquier paso en falso podría reavivar las críticas y generar un nuevo incendio mediático. El primer anuncio del año es mucho más que un simple spot publicitario. Representa un símbolo, un mensaje que inaugura el nuevo ciclo y que queda en la memoria de los espectadores. En una cadena como TV3, que tiene un compromiso claro con la lengua y la cultura catalana, esta elección adquiere una relevancia aún mayor.