Los clientes lo estaban esperando y llega mañana: El anuncio de Lidl
Lidl reabre mañana, viernes 26 de septiembre, las puertas de su tienda de Manresa (Av. dels Dolors 5), después de una profunda ampliación y modernización que ha supuesto una inversión de 2,6 M€. Con una superficie de ventas de más de 1.350 m², un diseño más cómodo y sostenible, el nuevo establecimiento refuerza la presencia de la compañía en la comarca del Bages.
La tienda contará con una plantilla de más de 30 empleados, consolidando así el compromiso de Lidl con el empleo estable en Catalunya, donde ya supera los 3.900 puestos de trabajo directos.
Un establecimiento moderno y eficiente
El nuevo punto de venta pone a disposición de los clientes 136 plazas de aparcamiento, 4 de ellas con punto de recarga para vehículos eléctricos gratuitos para los clientes. Construido bajo estrictos criterios de eficiencia y respeto medioambiental, el supermercado incorpora sistemas de domótica para el control inteligente de las instalaciones, iluminación LED de bajo consumo y climatización de alta eficiencia energética, unas medidas que han permitido que el edificio obtenga la certificación energética CEE-A, el máximo nivel de eficiencia energética para un inmueble.
Compromiso con el territorio
De acuerdo con su compromiso con el desarrollo económico local, Lidl ha confiado en empresas del territorio para llevar a cabo la ampliación y modernización de la tienda: la ingeniería INGESA y la constructora SALIDO, ambas de Catalunya, han sido las encargadas del proyecto. Esta apuesta por proveedores locales refleja la voluntad de la compañía de contribuir al dinamismo empresarial de la zona, generando valor añadido más allá de la actividad comercial.
Apuesta por Barcelona y Catalunya
La cadena continúa contribuyendo al desarrollo de la provincia de Barcelona, donde ya cuenta con un total de 81 tiendas, 15 de ellas abiertas en los últimos cinco años. En total, Lidl dispone de cerca de 130 establecimientos en Catalunya y dos plataformas logísticas en Montcada i Reixac (Barcelona) —donde también se encuentra su sede en España— y Constantí (Tarragona).
En conjunto, estas instalaciones permiten a Lidl garantizar una distribución eficiente y más sostenible, al tiempo que apoyan la expansión de su red de puntos de venta por todo el territorio.
Además, Lidl genera en Catalunya más de 3.900 puestos de trabajo directos y promueve miles de puestos adicionales a través de su cadena de valor y proveedores locales. Según datos de PwC, la actividad de la compañía en el territorio contribuye con cerca de 1.400 millones de euros anuales al PIB catalán y favorece la creación de más de 28.000 puestos de trabajo entre directos, indirectos e inducidos.
Este impacto económico y laboral se acompaña de una firme apuesta por la compra de producto de proximidad, colaborando con proveedores catalanes en categorías como fruta y verdura, embutidos, vinos y cavas, y exportando buena parte de estos productos a otros mercados. Con todo ello, Lidl no solo refuerza su presencia comercial, sino que contribuye de manera significativa al tejido empresarial, agrícola e industrial de Catalunya, consolidándose como un socio estratégico para el crecimiento del territorio.