Alejandro Rubio, exmarido de Terelu Campos, atraviesa un momento inesperadamente sereno en su vida. Lejos de las sombras del pasado, ha conseguido recuperar la sonrisa en un año que para la familia Campos está cargado de emociones.
Hoy, coincidiendo con el cumpleaños de Terelu Campos, el nombre de Alejandro vuelve a surgir con fuerza. La pregunta es inevitable: ¿qué ha cambiado en la vida de este discreto empresario para irradiar ahora tanta felicidad?

Alejandro Rubio inicia una etapa sentimental tras la pérdida de su expareja
Durante años, Alejandro Rubio se mantuvo en un segundo plano mientras su exmujer y su hija acaparaban la atención mediática. Sin embargo, la vida del óptico dio un giro inesperado cuando, tras separarse de Terelu Campos, encontró de nuevo el amor. Su pareja, Beatriz, se convirtió en un pilar fundamental, tanto para él como para Alejandra.
Sin embargo, la tragedia llegó demasiado pronto. Alejandro Rubio tuvo que atravesar uno de los momentos más duros de su vida al confirmarse la enfermedad de Beatriz. El cáncer golpeaba de nuevo a la familia Campos, que ya conocía de cerca esta batalla.
Alejandro se volcó por completo en su mujer, dejando todo en segundo plano para acompañarla hasta el final. El vínculo fue tan profundo que incluso Alejandra quiso rendirle homenaje. La hija de Terelu luce un tatuaje en recuerdo de Beatriz, demostrando el cariño que le tenía.
"La vida nos ha dado un nuevo revés", dijo entonces Terelu Campos en ¡Qué tiempo tan feliz! para anunciar el fallecimiento de Beatriz. La mujer de 37 años había perdido la batalla contra un cáncer de mama, en lo que fue un golpe devastador para todos.

Desde entonces, la historia de Alejandro Rubio estuvo marcada por la resiliencia. Se volcó en su hija y en su familia, pero la huella de aquella pérdida fue imborrable. El tiempo, sin embargo, ha hecho su trabajo, y el padre de Alejandra ha podido reconstruir su vida paso a paso.
El renacer personal de Alejandro Rubio se ha materializado en una nueva relación. Según publicó la revista Lecturas, el exmarido de Terelu Campos tiene pareja. La confirmación se produjo en un encuentro familiar al que asistió Alejandra Rubio junto a su bebé y su novio, Carlo Costanzia.
Aunque la identidad de la nueva pareja de Alejandro se mantiene en reserva, las imágenes demuestran que su hija mantiene una relación cercana con ella. La complicidad entre ambos quedó reflejada en los gestos captados por las cámaras. Una señal de que el ex de Terelu Campos ha conseguido integrar a su nueva ilusión en el entorno familiar.
El paso es significativo. Alejandro siempre ha defendido la discreción, evitando protagonismos mediáticos. Sin embargo, la estabilidad que transmite en esta nueva etapa parece ser fruto de un amor alejado de los focos y centrado en lo importante.
La llegada del hijo de Alejandra Rubio consolida la unión familiar
El nacimiento de su nieto, fruto de la relación entre Alejandra Rubio y Carlo Costanzia, ha supuesto otro motivo de alegría. Alejandro fue uno de los primeros en llegar al hospital el día del parto. Nervioso y emocionado, quiso conocer cuanto antes al pequeño Carlo, al que ya considera su mayor orgullo.
Ese momento reforzó los lazos familiares. Tanto Terelu Campos como Alejandro se organizaron para estar presentes sin interferir en la intimidad de la pareja. El gesto de apoyo refleja la buena relación que mantienen como padres y, ahora, como abuelos.

En ausencia de Terelu, durante su participación en Supervivientes 2025, Alejandro aprovechó para estar más presente en la vida de su hija. Se le vio compartiendo tiempo con Alejandra Rubio, su nieto y su yerno, Carlo Costanzia. Según se publicó, la relación entre ellos es cordial, algo que sin duda favorece la estabilidad familiar.
Alejandro Rubio disfruta de estabilidad también en lo profesional
Más allá de lo personal, Alejandro Rubio vive un momento estable en el terreno laboral. Sus negocios en Madrid marchan con buen ritmo, consolidando su faceta empresarial. Este equilibrio profesional, unido a su nueva vida sentimental y a su papel de abuelo, refuerza la imagen de un hombre que ha sabido recomponerse.
En un entorno mediático donde la discreción es cada vez más difícil, Alejandro ha optado por mantenerse al margen de polémicas. Su prioridad es su familia y su nueva pareja, con quienes comparte momentos lejos de las cámaras.

No cabe duda de que la vida de Alejandro Rubio demuestra que tras la pérdida y el dolor siempre puede surgir una nueva esperanza. Hoy, el exmarido de Terelu Campos disfruta de una etapa marcada por el amor, la estabilidad laboral y la llegada de su nieto. La pregunta es inevitable: ¿será este el comienzo definitivo de la felicidad plena para Alejandro Rubio?