Aliança Catalana de Barcelona pone en su sitio a Jaume Collboni por promocionar fiestas islámicas mientras margina las propias del país
La cuenta de Aliança Catalana en Barcelona ha denunciado con contundencia la política de dobles varas del alcalde Jaume Collboni. El Ayuntamiento de Barcelona ha organizado un evento público para celebrar el Ramadán islámico en el distrito de Horta-Guinardó.
La celebración incluye talleres familiares, charlas sobre el Ramadán, degustación comunitaria y música tradicional con Naim Dalkha prevista para el viernes veintisiete de febrero. El distrito barcelonés ha destinado recursos públicos significativos para promocionar esta festividad religiosa islámica con el pretexto de la multiculturalidad inclusiva.
El Pessebre "no es de todos" pero el Ramadán sí
La denuncia de Aliança Catalana resulta demoledora por su claridad meridiana en exponer la contradicción flagrante del gobierno municipal socialista. Hace apenas unos meses, el mismo Jaume Collboni justificaba esconder el tradicional Pessebre navideño catalán argumentando que no era una tradición de todos los barceloneses.
El alcalde del PSC consideraba entonces que las tradiciones católicas catalanas debían ocultarse para no ofender sensibilidades ni imponer símbolos religiosos particulares. Sin embargo, ahora el consistorio organiza con dinero público y publicidad institucional masiva una celebración específicamente islámica sin ningún tipo de reparo ni cuestionamiento.
La incoherencia del discurso municipal no puede ser más evidente para cualquier ciudadano que observe la situación con un mínimo de objetividad crítica. Cuando se trata de tradiciones catalanas centenarias como el Pessebre, el Ayuntamiento esgrime el argumento de la laicidad y la diversidad cultural.
Cuando se trata de promover festividades islámicas recién importadas, desaparecen mágicamente todos los escrúpulos sobre la separación entre instituciones públicas y religión. El mensaje implícito resulta cristalino: las tradiciones catalanas estorban, las tradiciones islámicas se promocionan activamente con recursos de todos los contribuyentes barceloneses.
La funció de l’Ajuntament de Barcelona no és promoure l’Islam amb l’excusa de la multiculturalitat! El Sr Collboni amaga el Pessebre perquè no és de tots diu, però promou el Ramadà i les tradicions islàmiques! Vergonya! pic.twitter.com/mCPpmvHOTH
— Aliança Catalana Barcelona (@Barcelona_ACat) February 17, 2026
La función del Ayuntamiento no es promocionar el islam
Aliança Catalana ha sido rotunda en su valoración política de esta situación inaceptable que refleja el proyecto de sustitución identitaria en marcha. El tweet publicado por la agrupación barcelonesa del partido liderado por Sílvia Orriols no deja lugar a interpretaciones ambiguas ni medias tintas progresistas. La función del Ayuntamiento de Barcelona no consiste en promocionar el islam bajo la excusa vacía de la multiculturalidad impuesta desde arriba.
El señor Collboni esconde el Pessebre porque supuestamente no es una tradición de todos, pero simultáneamente promociona el Ramadán y las tradiciones islámicas. La palabra final del comunicado resume perfectamente el sentimiento de miles de barceloneses hartos de esta política antidentitaria: vergüenza.
Este episodio ejemplifica perfectamente la batalla cultural que Aliança Catalana está librando contra el establishment procesista y socialista en toda Catalunya. El PSC de Collboni, en perfecta complicidad con el nacionalismo posmoderno de Junts y ERC, ejecuta metódicamente el proyecto de erosión identitaria catalana. Mientras los partidos del cordón sanitario censuran y marginan a Aliança Catalana en instituciones y medios subvencionados, la realidad les da la razón día tras día. La resistencia identitaria crece imparable en Barcelona y en toda Catalunya porque miles de catalanes ya no están dispuestos a aceptar en silencio este insulto.